Impulsa una red de localidades comprometidas con los mayores que contempla mejoras en accesibilidad, transporte, vivienda, salud y participación ciudadana
La adaptación de los municipios a las necesidades de las personas mayores se ha convertido en uno de los desafíos a los que deben responder los ayuntamientos de la provincia. Con ese objetivo, la Diputación de Málaga ha puesto en marcha la Red de Municipios Comprometidos con sus Mayores, una iniciativa que plantea 65 medidas para favorecer la autonomía personal, mejorar la calidad de vida y fomentar el envejecimiento activo.
El presidente de la institución provincial, Francisco Salado, presentó la semana pasada esta propuesta, que pretende orientar a los gobiernos locales en la transformación de sus pueblos y ciudades en espacios más accesibles, seguros e inclusivos. La iniciativa parte de una realidad demográfica que adquiere cada vez mayor relevancia en Málaga: la provincia cuenta con 336.648 habitantes mayores de 65 años, el 18,9% de la población, tras registrar un incremento de 37.590 personas de este grupo de edad desde 2021, un 11% más.
La tendencia también se refleja en el ámbito municipal. Según los datos de 2025 del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, 73 de los 103 municipios malagueños tienen ya una población mayor de 65 años que alcanza, al menos, el 20% del total. A esta circunstancia se suma la presencia de aproximadamente 74.000 residentes extranjeros mayores de esa edad, alrededor del 22% del conjunto de personas mayores de la provincia, un factor que plantea necesidades adicionales en materia de información, comunicación, accesibilidad y acompañamiento.
Ante este escenario, Salado ha defendido la necesidad de anticiparse a los cambios demográficos y actuar también sobre los espacios cotidianos en los que se desenvuelven las personas mayores. “No se trata sólo de vivir más años, se trata de que nuestros municipios estén preparados para que esas personas puedan vivirlos mejor. Así que no podemos esperar a que nuestros municipios envejezcan para empezar a adaptarlos. Tenemos que anticiparnos”.
La nueva red se apoya en una guía elaborada por la Diputación que recoge 65 actuaciones para facilitar a los ayuntamientos la planificación y evaluación de las mejoras. El documento, que incorpora las opiniones de las propias personas mayores, establece los criterios de referencia para que cada localidad pueda solicitar su incorporación al proyecto.
La propuesta no se limita a reconocer la adhesión de los municipios, sino que pretende comprobar que las actuaciones se traducen en avances concretos para la población. En este sentido, el presidente de la Diputación ha subrayado que “no se trata de poner una mera placa de reconocimiento a un ayuntamiento. El objetivo es que nuestros mayores noten las mejoras en su día a día, que puedan moverse con mayor facilidad por sus pueblos, que sus necesidades se tengan en cuenta y que puedan seguir viviendo con autonomía, seguridad y calidad de vida”.
Para verificar los avances, cada una de las medidas dispone de indicadores que permiten evaluar su implantación, alcance y evolución. Los ayuntamientos que se incorporen a la red recibirán una placa conmemorativa para colocar en la entrada de la localidad, mientras que la institución provincial revisará anualmente que las actuaciones comprometidas continúen vigentes y activas.
El catálogo se estructura en ocho ámbitos: espacios al aire libre y edificios; transporte y movilidad; vivienda y adaptación del hogar; participación ciudadana y vida comunitaria; salud y bienestar; seguridad y protección; empleo y formación; y comunicación y acceso a la información.
Entre las propuestas figuran la eliminación de barreras arquitectónicas en calles y aceras, la instalación de bancos ergonómicos y la creación de circuitos para caminar con pavimentos antideslizantes. En materia de movilidad, se plantean mejoras de seguridad vial en zonas frecuentadas por personas mayores y rutas de transporte específicas para este colectivo.
La adaptación de viviendas y comunidades, el desarrollo de programas de actividad física adaptada y el refuerzo de las iniciativas preventivas, de rehabilitación y fisioterapia completan algunas de las líneas de actuación. La guía también contempla medidas para impulsar la participación de los mayores en la vida municipal, facilitar el acceso a la formación y mejorar su relación con las nuevas tecnologías.
Apoyo económico y técnico a los municipios
La Diputación prevé respaldar la implantación de estas iniciativas a través de los planes provinciales de asistencia y cooperación, conocidos como Concertación, dirigidos a los municipios de menos de 20.000 habitantes.
En concreto, el plan correspondiente a 2027 pondrá a disposición de los ayuntamientos herramientas para actuar sobre 38 de las 65 medidas recogidas en la guía. Entre las posibilidades se encuentran la elaboración de planes municipales de accesibilidad, la supresión de barreras, el fomento de la participación ciudadana, la habilitación de refugios climáticos, la mejora de las instalaciones deportivas, la alfabetización digital y el desarrollo de programas intergeneracionales.