ESCUELA MUNICIPAL DE TEATRO: “Hemos salvado con creces el curso, porque todas las obras han tenido llenos absolutos”

ENTREVISTA A JORDI AGUILERA Y LAURA MORENTE. El presidente y la socia-fundadora de la Asociación Antequera Teatro nos explican cómo ha sido el curso 2024/2025 de la Escuela Municipal de Teatro


El presidente de la Asociación Antequera Teatro y Director de la Escuela Municipal de Teatro, Jordi Aguilera, y la socia fundadora de la Asociación y alumna de la EMUTE, Laura Morente, hacen balance del curso actual tras la finalización del ciclo de obras que ha servido como punto y final a un año que valoran de forma positiva. No ha sido fácil, eso sí, pues han tenido que hacer malabares para cuadrar ensayos y trabajos sin contar con la Casa de la Cultura. Sin embargo, han convertido un local de Plaza Fernández Viagas en una auténtica Escuela de Arte Dramático. Además, la clausura del curso llega con varios premios que han llevado el nombre del teatro antequerano por toda Andalucía.

La Escuela Municipal de Teatro de Antequera ha cerrado ya un nuevo curso. ¿Cómo ha sido el año 2024/2025?

El balance siempre es muy positivo. Estamos muy contentos, porque los alumnos también lo están. Ha sido mucho trabajo, mucho esfuerzo durante muchos meses, además de que hemos tenido que adaptarnos a no contar con la Casa de la Cultura este año.

Se nos ofreció, por ejemplo, el patio de la Real Academia de Nobles Artes y desde aquí queremos agradecer la colaboración, puesto que las obras han tenido la posibilidad de poder representarse. Los alumnos se han adaptado a actuar al aire libre, en un espacio más pequeño, y han salido muy contentos al igual que el público. Ha sido un año difícil, complicado, aunque lo hemos salvado con creces, porque todas las obras han tenido llenos absolutos.

¿Cuántas personas se han formado este año en la EMUTE?

Empezamos con 143, entre niños y adultos. Todos los años vamos creciendo en cuanto a alumnado, que depende del presupuesto, ya que es lo que determina que haya un número determinado de grupos. Cuanto más grupos, más alumnos podemos tener. Este curso ha sido bastante completo, y esperamos poder ir aumentando el número de alumnado todos los años.

Habéis tenido el hándicap de la clausura de la Casa de la Cultura. ¿Cómo ha sido la reorganización del trabajo, teniendo en cuenta que no disponíais de ese espacio?

Nos ofrecieron, porque al principio estábamos en el Teatro Torcal y teníamos allí un pequeño almacén, la posibilidad de estar aquí en una sede que está al lado de la Biblioteca Municipal. Está muy bien y es un local dividido en el que tenemos vestuario, decorado, atrezo y un pequeño escenario. La idea era alternar esta sede con la Casa de la Cultura, pero nos vimos con la necesidad de utilizarla al 100% con el cierre.

La sede ha tenido un uso muy grande este año y ha sido un tetris organizarlo todo porque, además de los ensayos de los diferentes grupos, acoge también el de una de las chirigotas. Este año ha tenido mucha vida, así como un gran volumen de asistencia y de ensayos, desde las 17:00 horas hasta las 22:00 horas todos los días.

Esperamos poder volver a disponer de la Casa de la Cultura y hacer allí nuestras obras de teatro, que es una sala muy bonita, chiquita, pero que nos ha dado mucho juego en años anteriores.

Son muchos los momentos que se viven a lo largo de todo un año. ¿Con qué os quedáis de este?

La unión que ha habido entre todos: profesores, alumnos, Ayuntamiento, delegación de Cultura, técnico de sonido… En fin, hay mucha gente detrás de la Escuela de Teatro, detrás de cada obra, y esa unión se ha visto reflejada este año por esa necesidad de tener que venirnos aquí y tener que coordinarnos todos.

Los alumnos han sido muy pacientes, hemos tenido mucho respeto unos con otros. Ha habido días que hemos estado varios grupos a la vez en la sede: uno en el escenario, otro repasando texto a la italiana en una clase, otro repasando movimientos en otra clase y otro haciendo lectura, por ejemplo.

La sede ha parecido una Escuela de Arte Dramático, tenía muchísima vida, y si hay que destacar algo positivo es ese ambiente y ese mundillo que se ha creado de teatro durante este curso. Ha habido superación por parte de todos.

El colofón final ha llegado de la mano de diferentes representaciones teatrales. ¿Se ha conseguido colgar el cartel de ‘no hay entradas’ en el ciclo de teatro?

Pues sí, por suerte lo hemos conseguido una vez más y las entradas se han agotado en cuestión de diez minutos. Es verdad que hemos tenido un aforo de 129 butacas, pero creemos que si hubiese habido 300 o 400 se habrían llenado también porque el público está pidiendo teatro.

El público ya se está acostumbrando a ver las obras que se hacen en la Escuela de Teatro, los actores evidentemente arrastran a sus familiares, amigos y compañeros y se crea una comunión muy bonita, aparte del público en general, que tenemos público fiel que quiere ver teatro y que no se pierde una.

La clausura del curso ha tenido lugar por todo lo alto con numerosos premios. Por un lado, el del Festival Indaliano de Teatro Musical Amateur de Almería al musical ‘Cuestión de fe’. ¿Qué significa este reconocimiento para vosotros?

Así es, ha recibido premios por Mejor Dirección, Mejor Actriz, Mejor Vestuario y Maquillaje y Pita de Oro a Mejor Musical Amateur. El reconocimiento es algo que llega después de mucho tiempo de trabajo. Y, la verdad, es un gran subidón.
Estar en un teatro fuera de la ciudad haciendo lo que te gusta es muy bonito. El teatro musical es como subirte en una burbuja que te lleva y te hace volar por el escenario, porque son muchas cosas las que tienes que cuidar: coreografía, movimiento, personaje o voz. Se unen las fuerzas de todos los compañeros sobre un escenario.

Hubo lágrimas de alegría, de emoción y de felicidad al conocer la noticia, porque al final es mucho tiempo lo que se invierte y es querer hacer cosas dentro de esa parte amateur, pero cosas que merezcan la pena y que enganchen a mucha gente. Esto te da impulso para seguir muchos años más.

Sin embargo, no es el único, pues la Confederación Andaluza de Teatro Amateur os ha concedido el premio Antonio Morillas por ‘Mejor Cartel’, de Juan de Dios Moreno, a ‘Anillos para una dama’ y ‘Mejor Director’, a Jordi Aguilera, por ‘La ratonera’. ¿Lo esperabais?

La verdad es que no, no había muchas pretensiones, porque se presentaban propuestas amateur de toda Andalucía. Las nominaciones las recibimos con mucho gusto y fuimos a la gala sin ningún tipo de pretensión y a vivir la jornada con todos los compañeros. Finalmente, nos llevamos los dos premios y creemos que es el fruto de todo el trabajo que llevamos haciendo.

La Escuela este año cumple 10 años y estamos recogiendo todo lo que hemos ido sembrando. En el teatro amateur se crea un ambiente muy bonito y todo lo que se hace en él es por amor, porque los actores y actrices no cobran; lo hacen porque aman el teatro.

Estamos muy orgullosos y contentos y, además, aprovechamos para dar las gracias a Juan de Dios por todo el trabajo que ha hecho como presidente durante todos estos años en los que se ha dejado la piel.

Cerramos curso, pero, ¿tiene la Asociación Cultural Antequera Teatro alguna representación en la época estival?

Este pasado fin de semana estuvimos representando ‘Mariana Pineda’ en el Teatro Isabel La Católica de Granada a petición de Manos Unidas. Para los actores del reparto fue fantástica la experiencia, se hizo lleno y además se colaboró con una Archicofradía de la Virgen del Rosario, que Mariana Pineda también fue hermana y fue cofrade de esa cofradía. Fue muy bonito y supone que el nombre de Antequera, de la Escuela y del teatro vaya teniendo reconocimiento, no solo aquí, sino en Andalucía.

Por otro lado, han pedido a la Asociación que haga ‘Lisístrata’, que la dirige Marina Pérez, en el patio del Museo. Será el 23 de julio.

¿Cuándo se sentarán las bases para el curso 2025/2026 de la Escuela de Teatro?

Iremos trabajando durante el verano para construir el nuevo curso de la Escuela Municipal y estaremos en contacto y trabajando, codo con codo, con Cultura. Tenemos que ir diseñando ya todos los proyectos, así como abordando el Don Juan Tenorio, que es ya casi que obligatorio. Vamos a intentar que vuelva a estar a la altura.