Los antequeranos afrontan una exigente visita a la pista del Cisne, donde solo han ganado en dos de sus seis desplazamientos anteriores
El Balonmano Dólmenes Antequera afronta este sábado, 19 de septiembre, una cita que exige máxima concentración desde el primer minuto. El conjunto antequerano se desplaza hasta Pontevedra para medirse al Quireza Events Cisne, a partir de las 18:00 horas, en la segunda jornada de la División de Honor Plata. Un nuevo capítulo de un inicio de competición exigente que vuelve a poner a prueba al equipo dirigido por Agustín Vidal.
El calendario no ha dado demasiada tregua al conjunto verdiblanco, que vuelve a cruzarse con uno de los equipos llamados a pelear por la zona alta. Sin embargo, el Dólmenes llega a tierras gallegas con la intención de competir y plantar cara, tal y como ya hizo en su estreno liguero frente al OAR Coruña. La derrota de la primera jornada no empañó las sensaciones de un equipo que se mantuvo metido en el encuentro y que, especialmente durante la primera mitad, consiguió igualar fuerzas ante uno de los rivales de mayor entidad.
Al otro lado estará un Cisne que llega con los deberes hechos tras estrenarse con victoria a domicilio. El cuadro pontevedrés se impuso al Oviedo por un ajustado 29-30 en un encuentro que ya dejó claro que cada detalle puede resultar determinante en esta categoría. Con esa confianza afrontará el conjunto gallego su primer partido como local de la temporada.
Para el Dólmenes, además, el encuentro tiene el aliciente de intentar cambiar una dinámica que no le ha acompañado en sus últimas visitas a Pontevedra. De las seis ocasiones en las que los antequeranos han jugado en la pista del Cisne, solo en dos lograron regresar a casa con los dos puntos. La última victoria se remonta al 3 de marzo de 2018, cuando el conjunto malagueño se impuso por la mínima, 29-30.
El precedente más reciente, en cambio, terminó con un marcador contundente para los locales. En la temporada 2024/25, la del descenso a Primera Nacional, el Dólmenes cayó por 39-31 en tierras gallegas.
El pasado, no obstante, queda en un segundo plano cuando el balón eche a rodar este sábado. El equipo antequerano afronta el desplazamiento con la intención de seguir creciendo, competir durante los sesenta minutos y encontrar esa primera victoria que le permita estrenar su casillero de puntos.
En ese camino, la experiencia también tendrá su peso. Pepe Martín, uno de los jugadores más veteranos del vestuario, apelaba en la previa a la calma y a la paciencia para alcanzar la mejor versión del equipo. “Debemos tener paciencia, seguir trabajando como estamos haciendo. Vamos a competir en cada partido y los puntos llegarán”, señalaba el guardameta.
«Ante Cisne debemos corregir los detalles del primer partido, que nos dejó sensaciones agridulces. Tenemos ganas e ilusión porque creemos que es una pista donde podemos puntuar, pero tenemos que echarle muchas ganas y ponerle mucho esfuerzo», indicó Martín, que explicó que «cada semana es una batalla y una oportunidad nueva, vamos a ir superándonos. Debemos ir mejorando y la paciencia nos va a traer partido mas de nuestra liga, pero no podemos dejar de tener esa actitud de salir a ganar y ganar».
El Dólmenes ya ha demostrado que no piensa regalar nada en este exigente comienzo de temporada. Ahora le toca hacerlo lejos de casa, en una pista tradicionalmente complicada y ante un rival que llega reforzado por su victoria inaugural. Pontevedra espera. Los antequeranos buscarán dar un paso al frente y, de paso, saldar una cuenta pendiente.