El conjunto antequerano peleó en el argüelles con todo por tratar de conquistar una eliminatoria a partido único donde el nivel Asobal de su rival fue imposible de superar pese a los esfuerzos de los hombres de Agustín Vidal
Los Dólmenes se despidieron en la noche de ayer, martes 27 de octubre, de la competición de la Copa del Rey tras plantarle cara en el Fernando Argüelles al BM Cangas, conjunto de Asobal que tuvo que apretar los dientes para superar a los antequeranos en un partido donde, pese a la diferencia de calidad entre ambos equipos, se llegó al final con opciones para los hombres de Agustín Vidal.
Los antequeranos, a los que en esta ocasión les faltó el apoyo de su afición en unas gradas del pabellón antequerano que lucieron muy desangeladas, lograron cerrar una gran primera mitad, donde se fueron con empate en el marcador, y supieron mantener sus opciones de dar la sorpresa hasta los instantes finales, dejando una imagen muy positiva ante un rival de superior categoría.
El encuentro de Copa presentaba una doble cara para ambos equipos, que atraviesan por situaciones similares en sus respectivas competiciones ligueras. En el caso de los verdes, por un lado existía la oportunidad para cambiar el chip para dejar atrás las últimas derrotas ligueras, cinco de forma consecutiva, y conseguir recuperar sensaciones en una competición diferente. Sin embargo, apretar y cansar las piernas en una complicada competición no era una necesidad para los antequeranos con la mala situación por la que atraviesan en liga, competición donde si hay que empezar a dejarse el alma a partir de ahora para revertir la mala racha.
El objetivo prioritario de los verdes pasa por la permanencia, pero la eliminatoria copera que llegaba este martes al Argüelles, en partido único, permitía tener una oportunidad de medir fuerzas con un equipo de máxima exigencia y demostrar que el conjunto antequerano tiene argumentos para competir. Así fue, pues obligaron al cuadro gallego a emplearse hasta el final para conseguir su clasificación, puesto que si bajaban los brazos los verdes hubiesen aprovechado para morder y dejarles fuera.
El encuentro no comenzó de la mejor forma, pues dos imprecisiones consecutivas en los ataques del Dólmenes permitieron al Cangas tomar la iniciativa en el electrónico, aunque la reacción de los verdes no tardó en llegar para restablecer la igualdad de inicio (2-2, minuto 5). El intercambio de parciales de 2-0 y 0-2 marcó los primeros compases de un partido sin dejar un dominador claro, aunque el conjunto gallego consiguió hacrrse con una ligera ventaja en el marcador al final del segundo parcial (5-7).
Las imprecisiones ofensivas volvieron a aparecer en las filas locales, acompañadas de algunas polémicas decisiones arbitrales, lo que permitió a los de Asobal abrir brecha de +3 en el marcador (6-9, minuto 15) que hizo pensar en que todo podía estar acabado pese a quedar mucho tiempo por delante, pues los de Pontevedra parecían manejar con solvencia el encuentro, sabedores de que si apretaban en su juego, se llevarían la victoria con comodidad.
Pero lejos de venirse abajo, los de Vidal sorprendieron a los gallegos peleando cada balón. Dos tantos consecutivos de Fran Reyes permitieron reducir distancias y mantener a los antequeranos en la pelea (11-13, minuto 20). Además, las intervenciones de Samir bajo palos dieron alas al equipo, que llegó a situarse a un solo gol de su rival a 5′ del descanso (13-14, minuto 25).
Con la defensa del equipo elevando su intensidad en el tramo final de la primera mitad y con un Samir que continuó encadenando paradas en portería, el premio llegó al filo del descanso cuando Javi Chía culminó desde el extremo una acción que supuso también la exclusión del defensor visitante. Su tanto estableció el 15-15 con el que ambos equipos se marcharon a vestuarios, dejando todo por decidir en la segunda mitad.
Tras la reanudación, el partido arrancó de forma muy similar al del inicio del encuentro. Un parcial de 1-3, unido a nuevas imprecisiones ofensivas de los locales, devolvió la iniciativa a Cangas (16-18, minuto 35), que salían dispuestos a imponer su superioridad.
El protagonismo bajo palos cambió de lado y la figura fue Pallas, el guardameta visitante, cuyas intervenciones dificultaron que los de Vidal encontrasen portería con continuidad. Aun así, los verdes siguieron insistiendo y una contra culminada por Nacho del Castillo volvió a poner el marcador a solo un gol (19-20, minuto 40). Acto seguido, Maur encontró también la portería rival para devolver las tablas a un encuentro vibrante.
El correcalles en el que se convirtió por momentos el choque favoreció claramente al conjunto visitante, que recuperó una ventaja de dos goles mediada la segunda mitad (21-23, minuto 45). Fue entonces cuando los problemas ofensivos de los antequeranos se acentuaron ey varias posesiones sin premio permitieron al equipo gallego alcanzar de nuevo un +3 de distancia a diez minutos del final (23-26).
Pallas continuó con su exhibición en portería y sus intervenciones sostuvieron la ventaja visitante durante el siguiente tramo del encuentro, impidiendo que el BM Los Dólmenes recortara distancias pese a el esfuerzo del equipo (26-29, minuto 55). Sin embargo, los gallegos tampoco terminaban de encontrar continuidad en ataque y eso lo aprovecharon los verdes para volver a apretar el marcador.
Los minutos finales fueron de auténtico infarto, con los antequeranos colocándose a un solo gol para rozar la sorpresa, pero el equipo de Pontevedra logró conservar su ventaja hasta el pitido final. El 30-32 definitivo certificó la eliminación copera de los verdes, que se quedaron a las puertas de una gran gesta, aunque con motivos más que suficientes para extraer conclusiones positivas del partido.
Con el paréntesis copero ya cerrado, el grupo único de División Honor Plata vuelve a centrar la atención del equipo, donde este próximo sábado 31 de octubre (18:30 horas), el Argüelles acogerá un duelo trascendental frente al colista de la competición, Amenabar Zarautz, un rival directo que, al igual que los antequeranos busca asentarse en la categoría tras el ascenso y necesita sumar puntos para cambiar su dinámica de resultados. Un partido marcado en rojo en el calendario donde el que el apoyo de la afición debe ser fundamental para seguir creyendo y compitiendo por la permanencia.