Los hombres de Agustín Vidal regresan hoy sábado 17 al Argüelles, tras dos derrotas consecutivas fuera de casa, para afrontar una exigente prueba ante un recién descendido de Asobal
El Balonmano Los Dólmenes Antequera vuelve a casa este fin de semana con la necesidad de cambiar el rumbo de las últimas jornadas. El conjunto antequerano recibe este sábado, 17 de octubre, a las 18:30 horas, al Anaitasuna en el Fernando Argüelles, en un encuentro correspondiente a la sexta jornada de División de Honor Plata que pondrá a prueba la capacidad de reacción de los verdiblancos ante uno de los equipos llamados a luchar por el ascenso.
La cita llega en un momento delicado para los hombres de Agustín Vidal, que acumulan tres jornadas sin puntuar tras caer frente a Huesca, Oviedo y Zamora. Los últimos resultados han frenado la progresión de un equipo que, pese a ofrecer fases de buen juego, no ha encontrado la continuidad necesaria para competir durante los 60 minutos y cerrar los partidos a su favor.
Especialmente dolorosas han sido las derrotas ante Oviedo y Zamora a domicilio, rivales frente a los que el Dólmenes esperaba tener opciones de sumar. Los antequeranos han demostrado capacidad para mantenerse en la pelea durante buena parte de sus encuentros, pero los errores puntuales y las desconexiones en momentos decisivos están penalizando en exceso a un equipo que necesita convertir sus prestaciones en resultados.
El compromiso de este sábado 17 no será sencillo, pues enfrente estará un Anaitasuna que, tras perder la categoría la pasada temporada, aspira a recuperar su lugar en la máxima división del balonmano español. La entidad navarra cuenta con argumentos para situarse entre los aspirantes a la zona alta y exigirá al conjunto malagueño su mejor versión desde el inicio.
Sin embargo, los visitantes también llegan con la intención de recuperarse de un tropiezo, después de perder en su propia pista frente al Oviedo. Un resultado que invita a los antequeranos a confiar en sus posibilidades y que refuerza la importancia de aprovechar el factor cancha para intentar dar un golpe de efecto a su situación clasificatoria.
La receta para los locales pasa por mantener la concentración, reducir las pérdidas de balón y evitar los errores que han condicionado sus últimos compromisos.
En la previa del encuentro, Isaac García ha puesto el acento en la necesidad de corregir los pequeños detalles que están lastrando al equipo. “Estamos compitiendo seguro 50 minutos de todos los partidos, pero al final o al principio siempre nos desconectamos. Tenemos que conseguir hacer un buen partido completo y no en ciertos tramos. Nuestro error está en esos pequeños despistes; tenemos que ser capaces de resolverlos para ser más solventes”, ha explicado.
Sus palabras reflejan el principal reto de los verdes, consistente en mantener una línea de juego constante y evitar que los momentos de desconexión desbaraten el trabajo realizado durante el resto del encuentro. Ante un adversario de la entidad del Anaitasuna, cualquier concesión puede resultar determinante.
El regreso al Fernando Argüelles es también una oportunidad para recuperar el impulso de la afición antequerana. Después de dos jornadas consecutivas lejos de casa, el equipo confía en encontrar en su pista y en el respaldo de sus aficionados el estímulo necesario para competir de tú a tú con uno de los conjuntos más exigentes de la categoría.