28 de octubre de 2026

El BM Los Dólmenes busca en la Copa del Rey un respiro para cambiar la dinámica

El conjunto antequerano recibe en el Fernando Argüelles este martes 27 (20:30 horas) al Frigoríficos del Morrazo Cangas, de Liga Asobal, en la primera eliminatoria de la Copa del Rey, con la necesidad de recuperar sensaciones tras un complicado inicio liguero


El Balonmano Los Dólmenes Antequera afronta este martes 27 una cita diferente en medio de un arranque de temporada que está resultando mucho más complicado de lo esperado. El conjunto antequerano recibe en el Fernando Argüelles, a partir de las 20:30 horas, al Frigoríficos del Morrazo Cangas, equipo de Liga Asobal, en la primera eliminatoria de la Copa del Rey. Un duelo de altura para los verdes, que buscarán hacerse fuertes ante su afición y encontrar en el torneo copero un estímulo con el que dejar atrás las últimas decepciones.

La situación liguera del equipo antequerano invita a centrar buena parte de los esfuerzos en enderezar el rumbo. Después de siete jornadas disputadas en División de Honor Plata, el equipo únicamente ha conseguido una victoria, la lograda a domicilio frente al Cisne en la jornada 2, y suma dos puntos que lo sitúan en la antepenúltima posición de la clasificación. El último tropiezo llegó este pasado sábado, cuando cayó por la mínima ante el entonces colista, el Contazara Zaragoza, en un encuentro que volvió a dejar al conjunto antequerano sin el premio que necesita para tomar aire en la competición doméstica.

Con este panorama, la Copa aparece como una oportunidad para recuperar confianza, aunque también como un compromiso que exige gestionar esfuerzos y energías en un calendario en el que cada jornada liguera empieza a adquirir una importancia capital. La prioridad pasa por reaccionar cuanto antes en la competición regular, pero el atractivo de una eliminatoria a partido único y la posibilidad de superar a un rival de superior categoría convierten la cita en algo más que un simple paréntesis.

Enfrente estará un Frigoríficos del Morrazo Cangas que tampoco atraviesa su mejor momento. El conjunto gallego milita en Liga Asobal, un escalón por encima del Dólmenes, pero su comienzo de campeonato también está siendo especialmente delicado. Los gallegos suman dos puntos fruto de su única victoria, conseguida frente al Torrelavega, y ocupan puestos de descenso, en la penúltima posición de la máxima categoría. Dos equipos, dos categorías distintas y una realidad clasificatoria que, al menos sobre el papel, presenta más similitudes de las que cabría esperar.

Esa coincidencia convierte el enfrentamiento en una prueba interesante para ambos. El Cangas parte con el aval de competir habitualmente contra los mejores equipos del balonmano nacional, una experiencia que puede marcar diferencias en los momentos decisivos. Los verdes, por su parte, tendrán a su favor el conocimiento de su pista y el respaldo de una afición que espera ver una reacción de los suyos después de los últimos resultados. La diferencia de categoría no elimina las opciones de los antequeranos, especialmente si logran imponer intensidad defensiva, minimizar las pérdidas y mantener la igualdad en el marcador hasta los compases finales.

La incógnita estará también en la gestión de los dos equipos. Con la necesidad de sumar en sus respectivas ligas, tanto antequeranos como gallegos tienen motivos para reservar energías y evitar que este encuentro entre semana de Copa del Rey pase factura en el siguiente compromiso liguero. Sin embargo, nadie suele afrontar una eliminatoria del torneo del KO con la intención de despedirse a las primeras de cambio. El premio de avanzar de ronda y la oportunidad de sumar una victoria que refuerce la confianza pueden pesar tanto como las urgencias clasificatorias.

Para los hombres dirigidos por Agustín Vidal, superar al Cangas en casa supondría un impulso anímico importante, pues ganar a un rival de Asobal serviría para reivindicar el potencial del equipo y ofrecer una alegría a una afición que necesita motivos para creer en la reacción. Para los gallegos, la eliminatoria representa igualmente una ocasión de recuperar sensaciones y avanzar en una competición que siempre ofrece espacio para las sorpresas.