La Plataforma ‘Cuidemos La Vega’ de Cañete La Real advierte de que los restos de los macroparques Celeno Solar y Deneb Solar, dañados por el temporal de viento, podrían acabar en los embalses del Guadalteba y Guadalhorce y pide explicaciones a las administraciones
El reciente temporal de viento registrado en la comarca ha dejado importantes daños en varias instalaciones fotovoltaicas situadas en el entorno de la cabecera de los pantanos que abastecen de agua a buena parte de la provincia de Málaga. Según ha alertado la Plataforma Cuidemos La Vega, con sede en Cañete la Real, las rachas de viento han provocado la destrucción de decenas de miles de placas solares en los macroparques Celeno Solar y Deneb Solar, lo que ha generado inquietud por sus posibles consecuencias ambientales.
De acuerdo con el colectivo, el fuerte viento habría dispersado fragmentos de paneles por diferentes puntos del entorno. No obstante, la principal preocupación no se limita a los restos visibles, ya que la rotura de estas infraestructuras puede conllevar también la liberación de pequeñas partículas y microcomponentes procedentes de los paneles fotovoltaicos que podrían quedar mezclados con el suelo.
La plataforma advierte de que, tras las abundantes lluvias registradas en los últimos meses, estos materiales podrían ser arrastrados por la escorrentía hacia cauces y embalses cercanos. Este escenario, según señalan, abre interrogantes sobre los posibles efectos en la calidad del agua almacenada en los pantanos del Guadalteba y del Guadalhorce, que constituyen una de las principales fuentes de abastecimiento para la provincia, incluida la capital malagueña.
Ante esta situación, la Plataforma Cuidemos La Vega reclama transparencia a las administraciones responsables sobre las actuaciones que se estén desarrollando para evaluar y mitigar los posibles daños. “La ciudadanía tiene derecho a saber qué medidas de control, limpieza y seguimiento ambiental se están aplicando tras este episodio”, señalan desde el colectivo.
Asimismo, desde la plataforma plantean varias cuestiones que consideran prioritarias: quién debe asumir la responsabilidad de los posibles daños ambientales derivados del incidente, qué organismos públicos deben activar los protocolos de evaluación y limpieza, y si se están realizando análisis específicos para garantizar la seguridad del agua destinada al consumo humano.
El colectivo recuerda además que en los últimos años se han multiplicado los proyectos de grandes plantas solares en el entorno de la cabecera de los embalses que abastecen a Málaga, con miles de nuevas placas previstas o ya instaladas en el territorio.
Por ello, Cuidemos La Vega considera que lo ocurrido debería servir para abrir un debate público sobre la localización de este tipo de infraestructuras energéticas y sobre la conveniencia de reforzar la protección de los recursos hídricos de los que dependen miles de personas en la provincia.