La nueva pasarela, de 110 metros de longitud y situada a 50 metros de altura, forma parte de la ampliación del recorrido y de una nueva vía de salida para reforzar la seguridad del enclave
La instalación del nuevo puente colgante del Caminito del Rey avanza en el paraje natural que recorre el Desfiladero de los Gaitanes. La futura infraestructura, que alcanzará los 110 metros de longitud, se convertirá en la pasarela colgante más larga de España y forma parte del proyecto de ampliación del itinerario y de mejora de la seguridad en el tramo final del recorrido.
Los trabajos, que se desarrollan en un entorno de gran complejidad orográfica, requieren el uso de helicópteros, tirolinas de carga y de personal, además de técnicas de trabajos verticales para trasladar y colocar los distintos elementos de la estructura. La actuación tiene un presupuesto de 1,5 millones de euros y se financia íntegramente con los ingresos generados por el propio Caminito, tal y como establece el canon de la concesión, que obliga a reinvertir estos fondos en mejoras de la infraestructura.
La nueva pasarela se situará justo antes de la zona que discurre sobre el puente de hierro del tren y el túnel de El Chorro, y servirá como parte de un itinerario alternativo que permitirá reforzar las condiciones de seguridad en la salida del recorrido.
El presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado, ha destacado que “todas las actuaciones que se han acometido en el Caminito han tenido en cuenta el máximo respeto a este paraje natural”, y ha incidido en que la seguridad siempre ha sido la prioridad a la hora de diseñar y acometer el trazado de las plataformas y de los senderos.
Las tareas de instalación han tenido que adaptarse a las particularidades geológicas del terreno. En uno de los extremos, la presencia de diaclasas, que son las fracturas naturales en la roca, obligó a realizar perforaciones de hasta ocho metros de profundidad y a incrementar el uso de cemento inyectado para asegurar la estabilidad de la estructura. En la ladera opuesta, los estudios geológicos detectaron una zona de derrubios que hizo necesario profundizar los pilotes hasta seis metros, además de incorporar más micropilotes y sistemas de inyección ramificada para reforzar la base.
La pasarela contará con un piso metálico tipo tramex y barandillas formadas por cables de acero y malla. Tendrá una anchura libre de paso de 1,2 metros y se situará a una altura máxima de 50 metros sobre el terreno. El puente pesará aproximadamente 17 toneladas, mientras que el conjunto de la nueva estructura alcanzará unas 38 toneladas.
El proyecto se completa con la creación de unos 300 metros de nuevo sendero y la instalación de barandillas, fibra óptica, cámaras de vigilancia y una caseta de control, además de actuaciones de tratamiento silvícola, plantaciones y sistemas de riego para la integración ambiental del trazado.
Coincidiendo con el décimo aniversario de la reapertura del Caminito, la Diputación ha puesto en valor el impacto turístico y económico que ha generado esta infraestructura en el interior de la provincia. Desde 2015, más de tres millones de personas han recorrido sus pasarelas, a las que se suman otras 140.000 que han visitado el entorno sin completar el itinerario.
El flujo de visitantes ha dinamizado especialmente a los municipios de Álora, Antequera, Ardales, Campillos, Carratraca y Valle de Abdalajís, donde el número de establecimientos de alojamiento se ha multiplicado por cuatro en la última década, pasando de 210 a 893. En ese mismo periodo, las plazas disponibles han aumentado de 4.204 a 8.160.
A ello se suma la creación de 685 empleos directos e indirectos vinculados al enclave, cuyo impacto económico supera actualmente los 64 millones de euros anuales en los municipios de su área de influencia.