6 de noviembre de 2026

Cañete la Real recupera la memoria de cinco vecinos asesinados en los campos de concentración nazis

El municipio instala cinco piedras Stolpersteine en la Plaza de La Paz para recordar a Francisco Rodríguez, Antonio Jesús Racero, Antonio Ocaña, José Gómez y Juan Caballero, deportados y fallecidos entre 1941 y 1942


La memoria de cinco vecinos de Cañete la Real que perdieron la vida en los campos de concentración nazis durante la Segunda Guerra Mundial tiene ya un lugar visible en su pueblo natal. La Plaza de La Paz acogió el pasado 2 de noviembre un acto de homenaje en el que se instalaron cinco piedras Stolpersteine, con pequeñas placas de bronce que recuperan los nombres y las historias de quienes fueron deportados y asesinados por el régimen nazi.

Los protagonistas de este reconocimiento son Francisco Rodríguez Navarro, Antonio Jesús Racero Martín, Antonio Ocaña Solís, José Gómez Gómez y Juan Caballero Domínguez. Los cinco eran naturales de Cañete la Real y fueron enviados a los campos de Mauthausen y Gusen, donde murieron entre agosto de 1941 y junio de 1942. Sus trayectorias personales, reconstruidas a partir de los registros de deportación, permiten poner rostro a una tragedia que también alcanzó a numerosos vecinos de la provincia de Málaga.

La iniciativa forma parte del proyecto internacional Stolpersteine, impulsado en Andalucía por la Asociación Triángulo Azul. Su propósito es devolver a las víctimas de la persecución nazi el lugar que les corresponde en la memoria colectiva. Cada una de estas piedras, colocadas a ras de suelo, lleva una placa de bronce con los datos de una persona deportada. No son únicamente elementos conmemorativos: representan una forma de recordar a las víctimas desde el espacio cotidiano de los lugares donde nacieron y vivieron.

En el caso de Cañete la Real, las cinco placas recuerdan a vecinos que tenían entre 21 y 41 años cuando fueron deportados o fallecieron en los campos. Francisco Rodríguez Navarro, nacido en 1899 en la calle Ronda, ingresó en Mauthausen el 17 de febrero de 1941 con el número de prisionero 10.489. Murió el 26 de agosto de ese mismo año, posiblemente en Gusen, adonde habría sido trasladado.

Antonio Jesús Racero Martín había nacido en 1913 en la antigua calle Palacios, hoy calle Nueva. Fue deportado a Gusen, donde falleció el 4 de noviembre de 1941, con 27 años. También murió en el sistema concentracionario nazi Antonio Ocaña Solís, nacido en 1910 en la calle Pósito. Ingresó en Mauthausen en enero de 1941 y falleció el 21 de diciembre de aquel año, a los 31 años. Los registros recogen dos números de prisionero asociados a su trayectoria, lo que apunta a un posible traslado a Gusen.

La relación se completa con José Gómez Gómez, nacido en 1918 en la calle San Cristóbal, que murió en Mauthausen el 2 de febrero de 1942, cuando apenas tenía 23 años, y Juan Caballero Domínguez, natural de la calle Jesús, actualmente calle Marien. Este último ingresó en Mauthausen y posteriormente fue trasladado a Gusen, donde falleció el 12 de junio de 1942, a los 27 años.

Los cinco eran jornaleros y procedían de familias del municipio. Detrás de los números de prisionero que figuran en los archivos quedan sus nombres, sus domicilios de origen y unas vidas truncadas lejos de Andalucía. Una realidad que el proyecto pretende sacar del olvido y acercar a las generaciones actuales.

El acto contó con la participación de familiares de los homenajeados, entre ellos María Teresa López Gómez y Mariló Romo Ponce, que intervinieron durante la celebración. También estuvieron presentes representantes de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Cañete la Real, las asociaciones de mujeres Yerma y Albacara, el Grupo Parroquial Virgen de la Aurora y el Ayuntamiento.

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