José y Francisco Carrégalo presentan en Antequera una muestra marcada por las raíces familiares, la memoria y dos formas personales de entender la pintura
El Centro Cultural Santa Clara acoge desde el pasado viernes, 22 de mayo, la exposición de los hermanos José y Francisco Carrégalo Conde, naturales de la pedanía de Cartaojal, en una propuesta artística que reúne pintura y dibujo desde dos lenguajes creativos diferentes, aunque unidos por una misma raíz vital y familiar. La muestra podrá visitarse hasta el próximo 19 de junio, de lunes a viernes en horario de 18:00 a 21:00 horas.
El acto inaugural contó con la presencia del alcalde de Antequera, Manolo Barón; el concejal de Cultura, José Medina Galeote; miembros de la Corporación municipal, vecinos de Cartaojal y familiares y amigos de los artistas.
Durante su intervención, el alcalde destacó la satisfacción del Ayuntamiento por hacer realidad una exposición que llevaba tiempo gestándose. “Es una alegría tener personas como ellos en Cartaojal, y que tengan esa vivacidad, esa chispa que siempre va con vosotros”, añadió.
Por su parte, el concejal de Cultura incidió en el simbolismo de la exposición, marcada por conceptos como las raíces y el diálogo artístico entre ambos autores. “Las raíces como parte fundamental, de la pintura también, sobre todo”, expresó Medina Galeote, quien también destacó “la idea de diálogo entre vosotros dos” y la convivencia de “las dos maneras de hacer, las dos maneras de crear”.
José Carrégalo explicó durante el acto su evolución artística y el origen de uno de los elementos más reconocibles de su obra: las burbujas. Autodidacta y vinculado desde joven a la pintura, relató cómo comenzó a pintar durante una etapa de su vida en Ibiza y cómo desarrolló posteriormente un lenguaje propio. “Hice una, salió tal y como yo pensaba que debería de salir y yo digo ¡hostia!, este es mi rollo, esta es mi firma, esta es mi manera de pintar y todos los cuadros llevan mis burbujas”, afirmó.






El artista también destacó la importancia de la diversidad en el arte y elogió el trabajo de su hermano Francisco. “Ha sabido plasmar otro mundo. Gracias a Dios aquí se está produciendo una diversidad de arte. Que es lo bonito, que sea diverso, que sea expansivo”, manifestó.
Uno de los momentos más emotivos de la inauguración llegó con la intervención de Francisco Carrégalo, quien leyó un texto profundamente personal sobre la memoria familiar, la infancia en el campo y el sentido de la pintura como vehículo emocional.
El autor recordó sus orígenes humildes y rindió homenaje a sus padres y a su hermano Juan. “Porque mis padres nunca sacaron a sus hijos de la escuela para trabajar. Pero eso sí, los fines de semana y las vacaciones sí ayudamos a las labores del campo”, señaló.
El artista explicó igualmente el significado especial de una de las obras de la muestra, titulada ‘Melonar’, en el cortijo del hospital, inspirada en la etapa en la que su familia cultivaba melones en el campo. “Ese cuadro no está pintado solamente con óleo o con color, está pintado con recuerdos”, expresó.
En su reflexión final, Francisco Carrégalo resumió el espíritu de la exposición como una mirada compartida hacia la memoria y las emociones: “Mi hermano y yo pintamos distinto. Cada uno interpreta la luz, el color y la emoción desde su propia sensibilidad. Pero debajo de cada pincelada sigue latiendo aquella misma infancia compartida, aquella misma tierra y aquella misma raíz”.
La exposición convierte el espacio expositivo de Santa Clara en un recorrido íntimo por la identidad, los recuerdos y la experiencia vital de dos creadores unidos por la familia y separados únicamente por su manera de mirar el mundo.