La Cofradía del Socorro presenta su Paño de la Verónica de la Semana Santa 2026 y estrena la marcha “Socorro, bendice Antequera”

La iglesia de Santa María de Jesús acoge el acto en el que se descubre la obra de Fernando Ruiz y se interpreta la nueva composición de Joaquín Pareja-Obregón dedicada a la Virgen del Socorro


El templo de Santa María de Jesús fue escenario el pasado domingo 1 de marzo de la presentación del Paño de la Verónica de la Cofradía del Socorro, una obra realizada por el artista antequerano Fernando Ruiz, que portará la Verónica el próximo Viernes Santo. El acto incluyó también el estreno de la marcha “Socorro, bendice Antequera”, compuesta por Joaquín Pareja-Obregón.

La cita contó con la participación musical de la Banda de Música de Otura, dirigida por Genaro Peralta, que interpretó las marchas ‘El día del Señor’, ‘Dulce Nombre de María’, ‘Se arrodilla Triana’, ‘Descanso eterno’ y, como momento central del apartado musical, el estreno de la nueva composición dedicada a la Virgen del Socorro. La marcha, de corte solemne y envolvente, fue presentada previamente y volvió a sonar al término del acto, entre muestras de reconocimiento al autor.

Tras el bloque musical, tomó la palabra el directivo Manuel Jesús Ruiz, encargado de presentar el paño. Su intervención, de tono reflexivo, articuló una meditación en torno al sentido cristiano del sufrimiento y el papel simbólico de la Verónica. Desde el inicio, enmarcó el acto con una invocación: “Mi corazón me dice, busca su rostro, y yo señor, tu rostro busco”.

A lo largo de su discurso, Ruiz profundizó en la dimensión humana del gesto de la Verónica, afirmando que “el paño de la voluntad no es solo un objeto de devoción, es el testimonio de que el amor, cuando es valiente, deja una huella imborrable”. En ese contexto, desarrolló una catequesis simbólica sobre las figuras del Cirineo y la Verónica aplicadas a la vida cotidiana, subrayando que “Ser Cirineo no es preguntar, ¿qué te pasa?, sino decir, aquí estoy”.

El presentador también apeló a la coherencia entre fe y vida pública, al señalar: “No permitamos que nuestra medalla brille más que nuestro ejemplo en la calle. No seamos verónicas de un solo diálogo”. Y añadió una reflexión final sobre el sentido último del compromiso cristiano: “Porque al final, cuando nuestro Padre Jesús Nazareno nos mire a los ojos, no buscará en nuestras manos títulos ni honores, sino la humanidad que al habernos dado, ha captado el cruce de los demás, y la humedad de haber secado la lágrima de los que lloraban en soledad”.

Uno de los momentos más relevantes de la intervención fue la definición artística del trabajo de Fernando Ruiz, a quien el presentador describió como “el ejemplo del talento forjado en sí mismo”. En palabras literales de Ruiz, “Fernando ha vuelto a ser ese artista del sentimiento. No ha pintado solo para el deleite de la vista; ha pintado para sacudir el corazón. Él ha comprendido que este paño debía ser, ante todo, un alivio para el rostro herido del Señor”.

El paño, dominado por tonalidades rojizas y ocres, presenta el rostro de Jesús con una intensa carga expresiva. Durante la descripción de la obra, se destacó la serenidad de la mirada como elemento central de la composición: “No hay odio en esos ojos. No hay reproche. ¿Hay un cansancio infinito? Sí, pero aliada con una paz que no es de este mundo. Es la mirada de quien nos está perdonando mientras sufre”.

El descubrimiento del paño fue recibido con recogimiento por los asistentes, en un templo que presentaba las imágenes titulares dispuestas como en el triduo.

La presentación estuvo también marcada por el recuerdo reciente del 300 aniversario de la hechura de Nuestro Padre Jesús Nazareno y su histórica salida extraordinaria por el barrio de San Juan. Ruiz evocó aquel momento como “un verdadero encuentro de almas” y recordó escenas vividas junto a vecinos y mayores del barrio.

En ese contexto, compartió unas palabras dirigidas a una devota impedida para acudir a la procesión: “Si antes era usted quien iba a buscarlo, hoy es Él quien viene a detenerse en su puerta. Hoy es el Señor quien viene a darte la gracia por toda la vida caminando a su lado”.

La presentación concluyó entre aplausos y con la interpretación final de la marcha recién estrenada para poner el broche final al acto.