La Cofradía del Consuelo presenta el cartel del Jueves Santo 2026, obra de Antonio Rodríguez Ledesma

Fernando Espinosa Marín ensalza la devoción heredada y la identidad artística de la Semana Santa antequerana en un emotivo acto celebrado el pasado sábado 28 de febrero


La Cofradía del Santísimo Cristo de la Misericordia y Nuestra Señora del Consuelo presentó en la tarde del sábado 28 de febrero el cartel anunciador del Jueves Santo 2026, una obra realizada por el artista utrerano Antonio Rodríguez Ledesma, en un acto que tuvo música, palabra y arte para poner de manifiesto el arraigo devocional.

La cita se abrió con una interpretación a violín de Paloma Espinosa. Su hermano, Fernando Espinosa Marín, encargado de la presentación del cartel, explicó el sentido de este inicio musical afirmando que “la música sustituye a la palabra al inicio de este acto porque no encontré oración más bella, ni más aceptada reflexión, que la que cada cual sintiera en su mente y su corazón al escuchar de viva voz el violín de mi hermana”.

Espinosa articuló un discurso de carácter personal y poético, en el que evocó su vinculación familiar con la cofradía y la devoción heredada: “Este hombre ya no es niño ni es capricho esta nostalgia, es mi manera de dar gracias por el milagro del cariño vivo en mí y en mi memoria”. Agradeció públicamente la confianza de la junta directiva y dedicó palabras de reconocimiento a su entorno familiar, especialmente a su padre, “quien cada jueves santo lleva a su Cristo en el hombro y a su Virgen en el corazón, por quien soy hermanaco, por quien hoy estoy aquí”.

Durante su intervención tuvo también un recuerdo para el recientemente fallecido sacerdote José Amalio González, destacando que “Pepe Amalio fue un excelente sacerdote que con sencillez, inteligencia, humor y cariño hizo de esta parroquia, este barrio y esta ciudad un lugar mejor, más afable y solidario”.

El presentador quiso destacar igualmente el 325 aniversario fundacional de la cofradía, así como la relevancia cultural de la Semana Santa antequerana, que definió como una expresión artística de “escultura, pintura, música, costura, orfebrería, arte floral, incluso gastronomía. Todo al servicio de la difusión de la fe, del culto en comunidad y de la celebración compartida”.

El cartel anunciador es obra del artista utrerano Antonio Rodríguez Ledesma (1976), formado en la Facultad de Bellas Artes de Sevilla y con una trayectoria consolidada en el ámbito de la cartelería y la pintura sacra.

Espinosa explicó que la pieza, de 114 por 79 centímetros, fue concebida como un retrato del Santísimo Cristo de la Misericordia. “Actúa como cartel, pero esto puede ser circunstancial si la cofradía así lo decide”, detalló.

La obra combina acrílico, pasteles y lápices policromos sobre papel degradado, protegida por un cristal sobre el que el artista ha dispuesto el lema anunciador mediante técnica de stencil. Según el presentador, este recurso aporta “una pragmática polivalencia, además de darle un matiz innovador y un plus expresivo”.

Sobre el enfoque elegido por el autor, Espinosa trasladó sus propias palabras: “Pensé que lo mejor sería un retrato”. Y añadió otra cita del pintor que resume la intención estética de la obra: “En otras obras hago composiciones con elementos del pueblo, de la devoción, pero en este caso solo quiero resaltar la sensación de paz y misericordia que genera el rostro del Cristo”.

El retrato presenta una perspectiva casi frontal del rostro del Cristo, enfatizando su serenidad. “No se ve la cruz, no se ve el dolor. Se comprende, por la corona de espinas que flamante reposa sobre la cabeza del Señor, pero no parece que duela”, describió Espinosa, quien interpretó la imagen como una representación de “un padre misericordioso que comprende el sufrimiento y los errores de su hijo, los perdona y los anima a perdonar”.

Asimismo, destacó la influencia del legado artístico local tras la visita del autor al Museo Municipal y su contacto con la obra de José María Fernández, inspiración que, según señaló, refuerza el vínculo entre la imagen del Cristo y la identidad cultural antequerana.

En el tramo final de su intervención, el presentador reivindicó el papel de generaciones de cofrades que han sostenido la tradición, recordando apellidos y nombres propios vinculados a la historia reciente de la hermandad. “Gracias por mantener viva la fuente de la que todos bebemos y la llama que nos alumbra”, expresó.

El acto concluyó del mismo modo en que comenzó: con música. Paloma Espinosa interpretó la “Nana” de la suite ‘Siete canciones populares españolas’ de Manuel de Falla, mientras Fernando Espinosa recitó un poema propio de inspiración religiosa.

En su cierre, proclamó su fe y su arraigo a la parroquia de San Pedro y a la cofradía con palabras que resonaron en el templo: “Creo en el Cristo de la Misericordia, poderoso en mi pecho, creado por la mano del hombre entre el cielo y mi tierra”.