El pregón de José Cantos anuncia el Lunes Santo de los Estudiantes con una llamada a la fe, la tradición y el relevo generacional

La iglesia de San Francisco acogió el pregón de 2026 de Los Estudiantes tras la actuación de la Banda de la Vera Cruz de Almogía, en un acto que estuvo cargado de sentimientos y memoria cofrade


Este domingo, 15 de marzo, se llevó a cabo el tradicional pregón del Lunes Santo de 2026 de la Seráfica, Venerable, Ilustre y Muy Antigua Archicofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno de la Sangre, Santo Cristo Verde y Nuestra Señora de la Santa Veracruz, conocida popularmente como la Cofradía de los Estudiantes. El acto, celebrado en la iglesia de San Francisco ante numeroso público, contó previamente con la actuación de la Banda de Cornetas y Tambores de la Vera Cruz de Almogía, que puso la antesala musical a una jornada marcada por el sentimiento cofrade. Entre los asistentes se encontraba el alcalde, Manolo Barón; el presidente de la Agrupación de Cofradías, Juan Manuel Vegas; y varios miembros de la corporación municipal.

El encargado de anunciar este año la llegada del Lunes Santo fue el cofrade antequerano José Cantos Ruiz, quien pronunció un pregón profundamente vinculado a la tradición de la archicofradía, a su historia reciente y al relevo generacional que vive la corporación. Desde el atril de San Francisco y bajo los pies del Cristo Verde, Cantos ofreció un discurso cargado de referencias a la identidad de la hermandad, a la ciudad de Antequera y al significado espiritual de sus titulares.

El pregón estuvo estructurado como un recorrido emocional por el Lunes Santo antequerano, desde los preparativos en el interior del templo hasta la salida procesional por el compás de San Francisco. Cantos evocó la experiencia del hermanaco bajo las andas y la profunda vivencia de fe que, según expresó, acompaña a los integrantes de la cofradía cada primavera.

Durante su pregón, reflexionó también sobre el papel del cofrade en la sociedad actual, advirtiendo sobre el riesgo de que la estética prevalezca sobre el sentido espiritual de la tradición: “El cofrade no puede quedarse solo en eso, no solo en la flor impecable o el perfecto encaje. El cofrade debe ser testimonio vivo de la vida de Jesús en el día a día”. En ese mismo contexto, añadió: “A veces, nos olvidamos de la verdad y le damos, quizás, demasiada prioridad a otras cosas, como montar altares espectaculares para que sean inmortalizados en una foto de Instagram”.

Uno de los ejes del pregón fue el relevo generacional dentro de la archicofradía, una realidad que Cantos quiso destacar como garantía de continuidad para la hermandad. En este sentido, señaló que “Los Estudiantes ahora experimentan un momento excepcional, porque ahora sí hay un relevo generacional”, aludiendo a la presencia de nuevas generaciones que continúan la tradición de sus mayores bajo las andas.

A lo largo del discurso, el pregonero dedicó amplios pasajes a glosar a los titulares de la cofradía: el Santo Cristo Verde, Nuestro Padre Jesús Nazareno de la Sangre y Nuestra Señora de la Santa Veracruz. En referencia al primero de ellos, evocó la imagen del crucificado como símbolo de la identidad de la hermandad y de la ciudad: “Mirad al Cristo verde, mirad ese color de oliva vieja y de río eterno. No es una talla que pasa, es un Dios que navega sobre un mar de túnicas negras”.

También dedicó palabras al Nazareno de la Sangre, destacando la vivencia íntima del hermanaco bajo el trono: “Ser hermanaco de la Sangre, del Nazareno de mirada dulce y de rostro sereno, es convertirse en ese latido que lo mueve, en el latido de su caminar, en ayudarle a llevar su cruz”. Sobre esta experiencia añadió: “Llevar al nazareno de la sangre es un delirio, es su andar en la calle, es su paso, su compás, su ritmo, su balanceo, su vaivén y es su mecida”.

En mención a la titular de la archicofradía, se refirió como “Virgen de la Santa Veracruz, alivia el peso de nuestra agonía, que seas siempre nuestra luz y nos lleves de tu mano, María, Virgen Santa de la Veracruz, luz eterna y verdadera, quédate siempre en nosotros, reina y madre de Antequera”.

“La Archicofradía de Los Estudiantes en Antequera no es solo una procesión, es un diálogo entre el silencio franciscano y el fervor de un pueblo que se hace oración en las piedras de San Zoilo. He venido a devolveros todo lo que llevo dentro, he venido a desnudar mi alma ante vosotros, a desempolvar mis recuerdos y nombres de otro tiempo, que nunca se marcharon ni tampoco me dejaron de su mano”, exaltaba Cantos.

El pregón concluyó con una mirada esperanzada hacia el futuro de la cofradía y hacia la próxima estación de penitencia, invitando a los cofrades a seguir manteniendo viva la tradición. En palabras del propio pregonero: “Estudiantes, sigamos escribiendo, con nuestros pasos, el libro de nuestra devoción, que nuestro hombro sea el pedestal de Dios y nuestro sudor el incienso más puro”.

El acto finalizó con un prolongado aplauso del público asistente, que llenó la iglesia de San Francisco en una mañana en la que la Archicofradía de los Estudiantes volvió a anunciar, desde su templo, la inminente llegada de un nuevo Lunes Santo en Antequera.