20 de octubre de 2026

El Museo de Antequera (MVCA) incorpora una singular serie de pinturas renacentistas vinculadas a Rafael

La Colección Delgado SE AMPLÍA CON EL depÓsitO DE 16 obras de arte europeo, entre ellas siete pinturas sobre cobre que reproducen escenas de las logias vaticanas y que los especialistas atribuyen a Bernardino Campi


El Museo de la Ciudad de Antequera (MVCA) amplía sus fondos artísticos con la incorporación de 16 pinturas procedentes de la Colección Delgado, una nueva aportación que refuerza la presencia del Renacimiento y el Manierismo europeo en la pinacoteca municipal antequerana.

Entre las piezas destaca un conjunto de siete pinturas sobre cobre que reproduce escenas bíblicas de las logias vaticanas diseñadas por Rafael Sanzio y su taller a comienzos del siglo XVI, consideradas por los especialistas un testimonio excepcional de los primeros usos de esta técnica pictórica.

El nuevo depósito, formalizado este lunes 19 de octubre, reúne obras de notable interés histórico y artístico, algunas de ellas inéditas para el público y procedentes de colecciones privadas. La selección incluye, además de los siete cobres, un retrato inacabado del pintor neerlandés Antonio Moro, una Adoración de los pastores de Taddeo Zuccaro y una escena religiosa de Juan de Borgoña, entre otras piezas representativas de la pintura europea de los siglos XV y XVI.

El conjunto de cobres constituye uno de los principales atractivos de esta nueva incorporación. Las pinturas reproducen pasajes bíblicos pertenecientes al ciclo de 52 escenas que Rafael y sus colaboradores realizaron entre 1517 y 1519 para las galerías del Palacio Apostólico del Vaticano. Entre los episodios representados figuran La construcción del arca de Noé, El Diluvio, Moisés recibiendo las tablas de la ley y La zarza ardiente de Moisés.

La importancia de estas obras reside, en buena medida, en la fidelidad con la que trasladan las composiciones originales y conservan la intensidad de sus colores. Los frescos vaticanos permanecieron expuestos a la intemperie hasta comienzos del siglo XIX, una circunstancia que provocó un progresivo deterioro de sus superficies y la pérdida de parte de su riqueza cromática. Las pinturas sobre cobre permiten, por tanto, aproximarse al aspecto que pudieron presentar aquellas escenas en sus primeras décadas.

Los estudios realizados por el historiador del arte José Gómez Frechina y el restaurador Rafael Romero, codirector de los laboratorios de Icono I&R, apuntan a que las siete piezas fueron ejecutadas hacia 1530-1540 y respaldan su atribución al pintor italiano Bernardino Campi (1522-1591). La hipótesis de que las reproducciones se realizaran directamente ante los frescos originales cobra especial relevancia, ya que habría sido necesario instalar andamios para alcanzar las bóvedas y reproducir con precisión las figuras, las líneas y los matices cromáticos.

Los análisis técnicos han permitido documentar, además, aspectos del proceso de elaboración de las planchas. Según los estudios de restauración, algunas conservan huellas del martilleado manual empleado para preparar el soporte metálico. También se han identificado trazos finos que habrían servido para dibujar previamente los contornos de las figuras. La presencia de pigmentos de gran calidad, como el lapislázuli, refuerza la posibilidad de que las obras respondieran a un encargo de especial relevancia.

La autoría y el origen exacto del conjunto continúan siendo objeto de estudio, aunque los especialistas coinciden en subrayar su valor documental. De confirmarse la atribución propuesta y la cronología planteada, estas pinturas se situarían entre los ejemplos más tempranos conocidos de pintura sobre cobre, una técnica que adquirió mayor difusión entre los artistas europeos a partir de mediados del siglo XVI.

La investigación ha permitido localizar, hasta el momento, nueve piezas relacionadas con esta serie: las siete que ahora se incorporan al Museo de Antequera y otras dos de procedencia italiana, una de ellas conservada en una colección privada y otra que salió a subasta hace aproximadamente dos décadas. La posibilidad de que existan más ejemplares dispersos por distintas colecciones mantiene abiertas nuevas vías de investigación.

Obras destacadas del Renacimiento europeo

La ampliación de la Colección Delgado no se limita a las pinturas vinculadas a Rafael. Entre las incorporaciones figura un retrato de caballero inglés, inacabado, de Antonio Moro, fechado en torno a 1554 y relacionado con la estancia del artista en Inglaterra. La obra ofrece un ejemplo del refinamiento técnico y la capacidad de caracterización psicológica que distinguieron al retratista neerlandés.

También sobresale la ‘Adoración de los Pastores’, de Taddeo Zuccaro (1529-1566), una pieza de especial interés por la escasa presencia de pinturas de este autor conservadas en España. A ellas se suma ‘La resurrección del joven Napoleón Orsini por Santo Domingo de Guzmán’, de Juan de Borgoña, una composición religiosa que amplía la representación de la pintura hispana de comienzos del siglo XVI en la colección.

El depósito incluye asimismo otras obras del ámbito renacentista y manierista, entre ellas una cruz procesional pintada y realzada con oro fino, vinculada estilísticamente a la región italiana de Umbría hacia 1490. La selección reúne así diferentes escuelas, cronologías y tradiciones artísticas, ofreciendo una visión más amplia de la producción pictórica europea durante un periodo de profundas transformaciones estéticas.

La Colección Delgado, propiedad de Adolfo Ferrín, mantiene desde hace años una colaboración con el Museo de la Ciudad de Antequera (MVCA) mediante la cesión temporal de obras adquiridas en el mercado artístico internacional. Las nuevas incorporaciones dan continuidad a esa línea de colaboración y permiten que piezas habitualmente conservadas en manos privadas puedan ser contempladas por el público y estudiadas por especialistas.

Una conferencia para profundizar en el enigma de los cobres

La llegada de estas obras coincide con la celebración de una conferencia y visita a la sala XII del Museo de la Ciudad de Antequera, que se ha llevado a cabo en la tarde de hoy lunes 19 y a la que ha asistido el alcalde de la ciudad, Manolo Barón, acompañado por la teniente de alcalde de Turismo, Ana Cebrián, y el concejal de Cultura José Medina Galeote, además del historiador y galerista Adolfo Ferrín, propietario de la Colección Delgado y recientemente nombrado Hijo Adoptivo de la Ciudad, y el director del MVCA, José Escalante.

Bajo el título ‘Las logias del Vaticano en la Colección Delgado, aportaciones científicas para la solución de un enigma’ el restaurador Rafael Romero Asenjo abordó las investigaciones técnicas desarrolladas en torno a estas pinturas y las cuestiones que todavía plantean sus orígenes, datación y autoría. Esta actividad ha permitido acercar más al público los resultados de los estudios que han contribuido a situar este conjunto entre los testimonios más singulares de la pintura renacentista sobre cobre.