La recepción definitiva de las obras se formalizó el pasado viernes después de meses de demora; la Junta atribuye el retraso al incumplimiento de los plazos por parte de la empresa contratista y anuncia penalizaciones
El Centro de Participación Activa (CPA) de la calle Calzada ha recuperado desde este lunes su funcionamiento ordinario tras culminar la reforma integral de sus instalaciones. La recepción definitiva de las obras se formalizó el pasado viernes, 28 de agosto, y el Ayuntamiento comunicará ahora a la Subdelegación del Gobierno en Málaga la desconvocatoria de la concentración prevista para el próximo 5 de septiembre por el retraso acumulado en la actuación.
La reapertura fue anunciada este martes 1 de agosto por el alcalde de Antequera, Manolo Barón; la delegada territorial de Servicios Sociales, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía en Málaga, Laura Valle, y el director del centro, Antonio Matas, durante una comparecencia ante los medios. El CPA cuenta actualmente con 4.992 usuarios y la programación habitual de talleres se retomará a principios de octubre.
La reforma, financiada con 400.000 euros procedentes de fondos europeos Next Generation, ha permitido acometer una renovación integral de unas instalaciones sometidas a años de uso. Entre las actuaciones realizadas se encuentran la creación de un nuevo salón de actos diáfano y polivalente en la primera planta, la adaptación de los espacios destinados a estimulación cognitiva y manualidades, la modernización del aula de informática, la renovación de los aseos de ambas plantas y la mejora de la iluminación y la accesibilidad.
El director del centro, Antonio Matas, resumió el alcance de la intervención con una expresión gráfica muy gráfica: “Ha sido como coger un calcetín y darle la vuelta al centro”. Según explicó, el nuevo salón de actos permitirá acoger encuentros, actuaciones de coros, charlas y actividades físicas, mientras que el aula de informática ha sido adaptada a las necesidades actuales de conectividad y formación digital.
“Los mayores vienen pisando muy fuerte”, señaló Matas al referirse a la evolución de las necesidades de los usuarios y a la importancia de que las instalaciones se adapten también a la creciente utilización de las nuevas tecnologías por parte de las personas mayores.
Los talleres se mantuvieron durante el cierre
Aunque el edificio permaneció cerrado durante las obras, buena parte de las actividades pudo continuar en otros espacios de la ciudad gracias a la colaboración del Ayuntamiento y de distintas entidades sociales. La programación ordinaria incluye gimnasia, coro, memoria, pintura al óleo, pintura en tela, informática y formación para el uso de teléfonos móviles, entre otras propuestas.
En estos talleres participan actualmente 222 personas mayores, de las que aproximadamente el 85% son mujeres. La programación comenzará de nuevo durante la primera semana de octubre, siguiendo el calendario habitual del centro.
La delegada territorial destacó durante su intervención la colaboración desarrollada durante el periodo de cierre y quiso reconocer expresamente el papel desempeñado por el Ayuntamiento y las entidades que cedieron espacios para mantener las actividades. “El centro cerró para hacer una reforma de las instalaciones, pero la gran mayoría de las actividades se realizaron en otros espacios”, explicó.
Valle situó además el CPA como un espacio de participación y convivencia vinculado a las políticas de envejecimiento activo y a la lucha contra la soledad no deseada. En esa línea, puso como ejemplo el trabajo de Corazones Solidarios, cuyas integrantes elaboran cojines destinados a mujeres mastectomizadas.
La actividad del centro tampoco se ha limitado a los talleres. El grupo de teatro del CPA ofrecerá el próximo 12 de septiembre una representación en el Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera, dentro de la programación cultural vinculada a estos centros.
La Junta atribuye la demora a la empresa
Uno de los principales asuntos abordados durante la rueda de prensa fue el retraso en la finalización de las obras. Laura Valle atribuyó directamente la demora al incumplimiento de los plazos por parte de la empresa contratista y aseguró que la Administración autonómica ha actuado conforme al procedimiento establecido.
“El motivo del retraso ha sido un incumplimiento de los plazos del contratista y esta delegación ha actuado según el procedimiento administrativo y según la normativa”, afirmó la delegada, que añadió que la Junta ha puesto en marcha las actuaciones previstas en la Ley de Contratos del Sector Público.
Valle explicó que se ha comunicado el correspondiente procedimiento de penalizaciones por demora, calculadas conforme a los pliegos de contratación. “La Ley de Contratos del Sector Público prevé, tal como figuran los pliegos ante el no cumplir por parte de un contratista los plazos marcados en el contrato, las oportunas penalidades calculadas según los pliegos previos”, señaló.
La delegada defendió que la prioridad durante el proceso fue conseguir terminar las obras y evitar una situación que pudiera prolongar todavía más el cierre. Según explicó, la Delegación optó por combinar las medidas previstas en la normativa con la búsqueda de un acuerdo que permitiera completar los trabajos.
El alcalde, por su parte, reconoció la demora acumulada y calificó de “inaceptable” la espera soportada por los usuarios. Barón agradeció especialmente la implicación de la nueva delegada territorial y destacó la presión ejercida conjuntamente por ambas administraciones para lograr la conclusión de los trabajos.
Los últimos remates permitieron recepcionar la obra
Según detallaron durante la comparecencia, en los últimos días todavía quedaban pendientes algunos trabajos necesarios para poder formalizar la recepción definitiva. Antonio Matas explicó que, aunque el volumen de obra ejecutado rondaba el 95%, faltaban determinados elementos y remates.
“Faltaba la recepción de obra”, indicó el alcalde, antes de detallar que quedaban por colocar elementos como el mostrador, además de pomos y determinados grifos.
La recepción definitiva se produjo finalmente el viernes 28 de agosto. Hasta ese momento, según explicaron los responsables, el acceso al edificio estaba limitado por las condiciones de seguridad vinculadas a una obra todavía no recepcionada.
El Ayuntamiento había anunciado previamente una concentración para el 5 de septiembre ante la demora de los trabajos. Con la reapertura del centro, Barón confirmó que esa convocatoria será desconvocada. “Ante la visita de la delegada y la apertura del centro y el acta de recepción, pues ahora comunicaremos a la Subdelegación del Gobierno de España en Málaga la desconvocatoria de la manifestación”, anunció.
Un centro con casi 5.000 usuarios
Con la reforma ya concluida, el CPA afronta el nuevo curso con unas instalaciones renovadas y una programación dirigida a sus 4.992 socios. Además de los talleres, el centro dispone de cafetería, comedor, peluquería y servicio de asesoramiento jurídico gratuito vinculado a la tarjeta Andalucía Junta 65.
La cafetería y la peluquería se encuentran ultimando su reapertura tras la finalización de las obras. El director del centro reivindicó, en este sentido, la función del CPA más allá de su denominación tradicional como espacio para personas mayores.
“Esto es un centro abierto”, afirmó Matas, que animó a la ciudadanía de Antequera a conocer las instalaciones y participar en sus actividades.
La reapertura pone fin al periodo de cierre motivado por la reforma y permite recuperar la actividad ordinaria de un equipamiento que, por número de usuarios y variedad de servicios, es uno de los principales espacios municipales de encuentro y participación para las personas mayores de Antequera.