La actuación de emergencia permitió evitar daños personales y garantizar la seguridad del vecindario
El Ayuntamiento de Antequera inició el pasado martes 11 de noviembre la demolición de la antigua vivienda situada en la calle Estrella, cuyo tejado se desplomó en la madrugada del domingo al lunes, provocando también la caída parcial de la segunda planta. No hubo que lamentar heridos, ya que el entorno había sido previamente vallado por los servicios municipales ante el progresivo deterioro que arrastraba el inmueble.
La intervención, de carácter urgente, se activó tras la recepción del permiso de la Delegación de Cultura la semana pasada. El alcalde de Antequera, Manuel Barón, firmó en la mañana del lunes el decreto de demolición por emergencia, justificándolo en “un riesgo inminente y evidente”.
“Teníamos clarísimo que la casa iba a colapsar. Nos adelantamos porque los buenos gestores tienen que anticiparse a los tiempos, y en este caso era cuestión de días”, subrayó el regidor, que acudió personalmente al lugar acompañado del secretario municipal para certificar el decreto.
La vivienda llevaba desalojada desde mediados de octubre, cuando dos mujeres fueron realojadas mediante el programa municipal de acogida urgente. El sábado 1 de noviembre, la caída de cascotes alertó nuevamente a los vecinos, lo que llevó al Ayuntamiento a reforzar la zona de seguridad y a ordenar la evacuación preventiva de otras dos viviendas colindantes.
En total, siete personas han sido reubicadas temporalmente, entre ellas mayores, adultos y menores. El alcalde destacó que el Consistorio asumió el realojo “sin obligación legal”, pero sí con responsabilidad ante el peligro que representaba la estructura. “Hemos actuado con todas las familias implicadas, incluidas las que viven justo enfrente. La prioridad era proteger vidas, y lo hemos hecho”, afirmó Barón.
El Ayuntamiento ha asumido de manera subsidiaria el derribo, ante la imposibilidad de la familia propietaria de costear la intervención. Barón incidió en la complejidad legal de este tipo de actuaciones en bienes privados y defendió la necesidad de que las viviendas cuenten con seguros obligatorios. “El Ayuntamiento no puede entrar en una propiedad privada sin permisos o sin que se acredite un peligro real. En este caso lo había, y aun así hemos seguido todos los procedimientos: avisos a los propietarios, informes técnicos y autorización de la Junta”, detalló.
Una empresa antequerana especializada en demoliciones será la encargada de completar los trabajos, que se centran ahora en la retirada segura de los restos del primer piso. Cuando el edificio quede reducido a la planta baja y se elimine cualquier riesgo de voladizo, las familias que viven frente al inmueble podrán regresar a sus hogares. Para las viviendas situadas en el lateral, será necesario un nuevo informe técnico que determine la estabilidad de la zona.
El alcalde, durante su intervención para explicar las causas y el procedimiento, quiso felicitar al personal municipal y a los servicios de emergencias por la coordinación: “Estoy orgulloso de la gestión. Ha ocurrido lo que sabíamos que iba a pasar y, afortunadamente, llegamos antes de que hubiese que lamentar daños personales”.