Benito Valdés reúne en su libro ‘Las Plantas del Torcal de Antequera’ décadas de estudio sobre la flora del paraje natural

El Ayuntamiento acoge la puesta de largo del catálogo científico que reúne cerca de 700 especies del paraje natural en el décimo aniversario de la declaración del Sitio de los Dólmenes como Patrimonio Mundial


El salón de plenos del Ayuntamiento de Antequera acogió la presentación del libro Las Plantas del Torcal de Antequera, obra del botánico Benito Valdés Castrillón, en un acto institucional que reunió a representantes académicos, autoridades municipales y responsables autonómicos de Medio Ambiente. La cita se enmarca en el décimo aniversario de la declaración del Sitio de los Dólmenes de Antequera como Patrimonio Mundial por la UNESCO, conjunto en el que se integra el Torcal.

El alcalde, Manolo Barón, definió la jornada como “una cita histórica en muchos sentidos” y puso en valor la relevancia del trabajo presentado al considerarlo “el primer estudio riguroso, serio y científico de una gran persona y de un investigador muy potente”. El regidor agradeció expresamente la implicación del autor con la ciudad y su entorno natural.

En representación de la Junta de Andalucía intervino el delegado territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente en Málaga, José Antonio Víquez, quien puso el acento en la singularidad geológica y ecológica del enclave antes de destacar que se trata de “un ejemplo único en Europa de paisaje kárstico”.

Víquez recordó que el paraje, con cerca de 20 kilómetros cuadrados de extensión, alberga “cerca de 700 especies” de flora, además de una notable diversidad de líquenes, briófitas y pteridófitas. “Y esta singularidad que tiene el Torcal de Antequera hace que tenga una flora especialmente particular y muy especial”, afirmó. El delegado calificó el libro como una aportación valiosa al conocimiento científico y reconoció el esfuerzo del autor: “Me gusta aprender de los que realmente saben. Así que le quiero dar las gracias por esta aportación”.

Por su parte, el presidente del Instituto de Academias de Andalucía y director de la Real Academia de Nobles Artes de Antequera, José Escalante, contextualizó la trayectoria investigadora de Valdés y su vinculación con el Torcal desde hace más de una década. Subrayó que el volumen es fruto de años de insistencia institucional y dedicación personal, y destacó el trabajo de campo realizado para completar el catálogo gráfico. “Benito se ha tirado un año haciendo fotos en mitad del Torcal en distintos meses, en periodos bastante duros porque el último año ha sido complicado, climatológicamente hablando, y es un esfuerzo realmente meritorio”, aseguró.

Escalante definió la publicación como “un libro de consulta, es un libro donde se refleja un catálogo ordenado, científico y poniendo todas las cosas en su sitio”.

El propio Benito Valdés tomó la palabra para repasar tanto el contenido de la obra como su prolongada relación con el enclave, que se remonta a 1963, cuando lo visitó por primera vez siendo estudiante.

El autor explicó que el libro, cuyo manuscrito quedó cerrado antes del verano pasado, dedica capítulos tanto a la descripción de las formaciones vegetales como a la historia de la exploración botánica del Torcal desde el siglo XVI hasta la actualidad. En este sentido, aludió a los primeros naturalistas que documentaron especies en la zona y a la evolución del conocimiento científico sobre el macizo kárstico.

Además, Valdés contextualizó la singularidad florística del enclave en su origen geológico, ligado al levantamiento de las cordilleras Béticas y a la configuración del clima mediterráneo. “Es la vegetación mediterránea la que cubre el Torcal”, explicó, detallando la presencia histórica de encinares hoy muy transformados por la acción humana y sustituidos en gran medida por matorrales.

El núcleo del libro lo constituye un catálogo sistemático de especies ordenado conforme a criterios filogenéticos actuales, ilustrado con fotografías propias y láminas históricas. “La parte fundamental es el catálogo de las especies que viven en el Torcal”, señaló el autor, quien defendió el valor científico de una obra concebida como herramienta de referencia.

La presentación concluyó con el reconocimiento unánime a una trayectoria académica ligada a la investigación universitaria y a la divulgación científica, y con la reivindicación del Torcal como uno de los espacios naturales más emblemáticos del sur peninsular, tanto por su geología como por la extraordinaria diversidad de su flora.