‘El Caldeo’ realizó un divertido y emotivo pregón donde la música y los disfraces de la asociación fueron protagonistas. el acto estuvo conducido por algunas de las estatuas que se pueden ver por las calles antequeranas, rememorando a su vez los carnavales en la ciudad desde los años 80 hasta la actualidad en un entrañable recorrido por la fiesta
El pasado viernes 6 de febrero se inició de forma oficial el Carnaval en Antequera 2026 con el acto del Pregón, que en esta ocasión corrió a cargo de la Asociación sociocultural El Caldeo, que sorprendió con un gran espectáculo que vistió de luz y color la triste carpa situada en el Patio de Caballos de la Plaza de Toros en una noche donde el temporal de vientos y lluvias volvió a ser protagonista, pero que no impidió que el espacio habilitado se llenase para la ocasión demostrando que la gente tiene ganas de vivir el Carnaval en toda su plenitud.
Pese a las complicaciones climáticas y la dificultad del espacio para llevar a cabo el desarrollo de un pregón que contó con más de 40 personas integrantes de El Caldeo, los pregoneros marcaron un antes y un después en la forma de llevar a cabo la cita con el pregón, pues a la diversión, la música y la historia de una asociación que es parte fundamental de la fiesta del carnaval antequerano, también sirvió para hacer reproches y reivindicar algo fundamental, que es un época para disfrutar con los amigos y la familia e incluso aprovechar para sumar algunos nuevos, donde se entremezcla gente de todas la edades, que es una excusa perfecta para reunirse y que las caretas y antifaces permitan librarse de lo políticamente correcto por unas horas, tener algo más de poca vergüenza al pintarse unos simples coloretes y a reir, que es la principal medicina del alma.
De entrada, El Caldeo comenzó el pregón con unos versos dedicados a la ciudad de Antequera por parte de Rocío, una de sus miembros, que comenzaron así: “Eres la ciudad de las antiguas piedras del Torcal | y la del joven corazón. ! Hoy vengo a buscarte, | y vengo cuando te quitas la seriedad del calendario | y te pones la máscara del alma. | Porque cuando febrero te nombra| no encuentras fronteras, | porque eres la copla que asombra | cuando te ríes de tus maneras. | Febrero no puede pasar de largo ! porque alegres están tus calles, | tus plazoletas y tus barrios, | cuando te pones guapa y coqueta, | y tu disfraz ¿ya no tienes preparado?”.
En esta primera parte más sosegada y ante el silencio cómplice de las personas allí reunidas, con las siluetas de varias de las más emblemáticas estatuas de Antequera presidiendo el acto en un segundo escenario frente al principal y las imágenes en una gran pantalla de la asociación durante sus casi 40 años desde que un grupo de amigos se reuniese sin la idea de convertirse en asociación años más tarde, se cantó mediante versos a la ciudad, a su carnaval, a sus chirigotas, a las risas y a las coplillas, al confeti y los papelillos tan característicos de la cita, a la amistad, la familia y al paso del tiempo, a todo aquello en definitiva que compone el Carnaval en toda su esencia.
Para finalizar, se explicó un poco de la historia de una asociación que nació en una cochera, allá por los años 80 “en la calle Toronjo, en casa de nuestro amigo Salvador, conocido como el Pon”, donde un grupo de amigos adolescentes se comenzó a reunir, como hacían habitualmente “para pasar momentos maravillosos entre reuniones, fiestas y juegos”, para montar “nuestro taller de sueños de Carnaval”y donde nadie se libraba de disfrazarse cada año, bajo el la premisa de ir todos a una: “Porque no hay palabra más nuestra ni más exacta. Basta con decir: ‘Vamos a…’ y ya están todos apuntados. Caldeosos hasta la médula”.
El tiempo fue pasando, la pandila fue creciendo y los niños hicieron acto de presencia en las vidas de los primeros miebros de este club de amigos, teniendo que incluirlos en sus locuras. La primera vez que se disfrazaron todos no fue en carnaval, según relataron, sino en una Cabalgata de Reyes con atuendo de elfos mágicos de Papa Noel y sobre una carroza construida por ellos mismos sobre un remolque, lleno de figuras de papel maché.
Tras esta introducción, comenzó la locura con el encendido de las luces y con las diferentes estatuas situadas en las calles de Antequera tomando vida para iniciar con el Pregón de Carnaval. Estuvieron presentes figuras tan emblemáticas como Cristobalina Fernández que tiene su sitio junto a la iglesia de San Agustín, la pareja formada por el pintor José María Fernández y el poeta José Antonio Muñoz Rojas en su banco de la Plaza de San Sebastián; los dos integrantes del monumento a las cofradías antequeranas, padre e hijo, en la placita de San Agustín; y, cómo no, el célebre Capitán Moreno que preside la plaza de San Luis.
Las estatuas comenzaron a discutir e interactuar sobre el escenario en una parte muy de teatro que el público agradeció con aplausos y muchas risas. Con mucha simpatía y entre diálogos siguieron relatando la historia del carnaval y de los diferentes disfraces de la asociación hasta llegaron al año 2010 donde los Playmobil fue su atuendo, apareciendo dos de estos disfraces para sumarse al espectáculo.
Los Recortables fue el siguiente de los disfraces en hacer aparición, figuras clásicas de papel de las revistas de patrones que se recortaban para añadir encima de una modelo también de cartón o papel y que recordaron que el año donde salieron “nos las vimos y nos las deseamos para llegar al Cine Torcal, porque llovía! ¡Llovía a mares! ¡Qué peligro, por Dios, lluvia y cartón! Llegamos al escenario más “empapuchaos” que las sopas del puchero”.
Los Camareros de Tommy Mel’s, otro de sus disfraces míticos, aparecieron por el pasillo central de la carpa, entre el público, bailando al ritmo de rocknroll haciendo que las palmas resonasen por encima del ruido de la intensa lluvia que seguía cayendo. Un encierro de San Fermín, con toro incluido, hizo a la gente cantar al ritmo de la canción “Escalera de San Fermín” que ya acumuló a casi veinte personas en el escenario, una cifra que no se quedó ahí y siguió aumentando. “¡Al toro ese lo querría ver yo subiendo por las cuestas de Antequera! ¡A ver si tenía fuelle para seguirnos el ritmo! ¡Venga, tirad para arriba y buscad un sitio donde descansar, que para correr en esta tierra hay que tener mucho más que un pañuelico rojo!”, subrayó la estatua del Hermanaco.
Junto a los “Jugadores de Fútbol Americano” hizo su aparición una Jennifer López para hacer un amago de baile “sexy” con la canción de “el anillo” de la cantante de ascendencia puertorriqueña. “I love you Antequera” fueron las palabras que dedicó a un público que ya comenzaba a desmadrarse ante el cúmulo de colores, música, recuerdos y sensaciones que El Caldeo provocaba cada vez que alguien más hacía su aparición.
Para calmar un poco los ánimos y tras explicar que hubo un carnaval donde incluso aparecieron en Canal Sur, dieron cuenta de la etapa sucedida durante la pandemia por el Covid, donde “el espíritu del Carnaval no hubo quien lo encerrara. ¡Ni el bicho ese pudo con ello! Se compartieron disfraces a través de fotos y pantallas”, explicaron.
“¿Nos han cambiado de sitio? ¿Estamos en Teba con lo del Douglas Days?” fue el paso para las gaitas del disfraz de Escoceses donde uno de ellos, con acento muy marcado, expresaron que: “¡De Teba nada, my friend! ¡Aquí, donde no echan agua las fuentes, hay sitio para todos! Lo mismo te encuentras a un pitufo, que, a la Jennifer López, que a un escocés en San Sebastián square”.
El Caldeo con sus estatuas parlanchinas también hicieron un homenaje a la música durante su Pregón y lo quisieron remarcar declarando que: “la música amansa a las fieras. Porque… ¿qué sería de un Carnaval sin música? Un carnaval sin música no es carnaval ni es «ná». En la música cabe la alegría, el sentimiento… y la verdad. Y ya que hablamos de música, desde aquí hay que dar las gracias a las chirigotas y a los romanceros de Antequera. Que, entre broma y broma, la verdad asoma. Gracias por ese trabajo, por hacernos reír… ¡y por poner a parir a todo el que se lo merezca!”, unas palabras que fueron recibidas con un gran aplauso por el público, entre el que se encontraban muchos de los componentes de dichas agrupaciones locales.
La Tuna y Los Mariachis ya terminaron de liarla en el Pregón, acumulando más de 40 personas bailando y riendo al son de la música, pasando de Clavelito a Cielito Lindo en una loca interpretación que representa fielmente lo que es la fiesta del carnaval, una fiesta donde no sobra nada, todos disfrutan de ella sin atender a ninguna diferencia y cualquier cosa puede suceder.
Para concluir, ya con más calma y solemnidad, el disfraz de José Antonio Muñoz Rojas levantó su mirada para pedir que mirasen a todos los presentes en el doble escenario: “Miradlos bien. Indios, romanos, tenistas, mariachis… Aquí hay padres, madres, hijos, sobrinos, novios…. Empezaron siendo una pandilla de chiquillos y mirad ahora: son una gran familia”, algo a lo que José María Fernández respondió: “Llevas razón, José María. Yo he pasado mi vida estudiando las piedras de esta ciudad, sus iglesias, sus legajos… pensando que ahí estaba la historia de Antequera. Pero viéndoos a vosotros, me doy cuenta de una cosa: la historia no se escribe solo con tinta y papel. Se escribe con momentos como este. Vosotros, «El Caldeo», sois patrimonio vivo. Porque hacéis que las tradiciones no se pierdan, que la gente salga a la calle y que, por unos días, olvidemos las penas. Y eso, amigos míos, tiene tanto valor como cualquier monumento de bronce”.
Cristobalina Fernández se sumó al tierno momento con una coplilla que decía: «Ponte la máscara, olvida el reloj, que Antequera hoy brilla con todo esplendor. Da igual si eres guapo, feo o mayor, ¡que aquí lo que importa es el buen humor! De la calle Estepa hasta el Portichuelo, que suene la música y se rompa el suelo. Y grita conmigo, con el corazón: ¡Que viva el Caldeo y viva el Pregón!». Y no quiso ser menos el Capitán Moreno que expresó: “Nosotros, los miembros de El Caldeo, no venimos a pedir permiso para querer a Antequera. Venimos a exigir que la fiesta tenga el lugar que merece. Amamos esta ciudad y por eso hablamos claro. En redes se lee mucha crítica: que si el Ayuntamiento no hace, que si falta ambiente… Es legítimo exigir, pero la crítica no sustituye a la participación. El Ayuntamiento organiza, sí; pero lo que hace falta es que la gente salga a la calle con ganas. Improvisar un disfraz no es caro: una sábana, un cartón, un bigote pintado… El Carnaval no pide presupuesto: pide imaginación. Por eso hoy lanzamos este reto: menos quejas en el móvil y más disfraces en la plaza”.
También hubo momento para reivindicar“También exigimos mejoras. El Carnaval debe quedarse en el centro. Cuando lo encerramos en recintos o lo desplazamos al Patio de Caballos, lo matamos: el Carnaval es calle. Debe ser de día y todo el día. Queremos un plan de participación real con colegios, institutos y asociaciones. Y exigimos espacios dignos. Hasta que el Teatro Torcal esté listo, no es aceptable que el pregón se celebre en una carpa donde, si llueve, parece que pasa por los pies el Nacimiento la Villa. El pregón merece un escenario digno y seguro; la ciudad merece respeto”, expuso la figura del Hermanaco.
Tras un recuerdo a “quienes mantuvieron la fiesta en tiempos difíciles, a los que cosieron disfraces a mano y a los que han transmitido la copla”, los miembros de El Caldeo prometieron seguir trabajando “para que el Carnaval sea de todos”. Para finalizar, el Capitán Moreno dio orden a todos los presentes de romper filas y marchar con el objetivo de “tomar las calles y no dejar ni un solo rincón de Antequera sin alegría”.
Antes de despedir el acto, hizo su aparición Cristina Pedroche envuelta en una de sus capas/edredón para cubrir el vestido de Nochevieja pero en esta ocasión para poner el punto final al pregón de carnaval 2026 protagonizado de forma sensacional por la Asociación El Caldeo.
Al grito de la Pedroche de “¡qué empiece el carnaval, que viva el carnaval, que viva El Caldeo y que viva Antequera!, los vivas del público y la música pusieron el cierre de oro a un divertido espectáculo donde los presentes se apresuraron a acudir a los miembros de la asociación para darles su más sincera enhorabuena y el alcalde de la ciudad, Manolo Barón, les entregó una placa como recuerdo de la cita.