Profesionales del Área Sanitaria participan con Médicos del Mundo en una misión que combina la prevención de infecciones, la formación del personal local y la respuesta a los brotes de cólera y sarampión en la provincia de Kivu Sur
Profesionales del Área Sanitaria Norte de Málaga se han desplazado a la provincia de Kivu Sur, en la República Democrática del Congo, para colaborar en la respuesta sanitaria frente al brote de ébola y otras enfermedades epidémicas que afectan a la población. La intervención, desarrollada junto a Médicos del Mundo, busca mejorar la capacidad de los centros de salud para detectar posibles contagios y aplicar medidas de prevención en una zona marcada por la falta de recursos y las dificultades asistenciales.
El trabajo se concentra en las zonas de salud de Miti-Muherca y Katana, donde los equipos están reforzando los protocolos de prevención y control de infecciones en 14 centros sanitarios. Una de las prioridades es mejorar los circuitos de triaje para identificar cuanto antes a los pacientes con síntomas compatibles con el ébola y facilitar su aislamiento. Esta labor se desarrolla en condiciones especialmente exigentes, debido a la escasez de equipos de protección individual y de personal sanitario.
La intervención también incluye la formación de los profesionales locales encargados de la primera valoración de los pacientes. Para ello, se ha establecido un procedimiento de detección que presta especial atención a los cuadros de fiebre brusca o intensa. La identificación de estos síntomas requiere una valoración cuidadosa, ya que la malaria continúa siendo una de las principales causas de mortalidad asociada a la fiebre en la zona.
Con el propósito de facilitar la aplicación de estas pautas en la actividad diaria, el equipo ha elaborado un decálogo de prevención y control de infecciones. El documento reúne diez actuaciones fundamentales que deben seguirse durante el triaje y aborda tanto el uso adecuado de los equipos de protección como las medidas que los sanitarios deben adoptar durante la atención a los pacientes.
La misión también aborda la epidemia de cólera que afecta a la zona de Katana. Médicos del Mundo presta apoyo a los centros que atienden a personas enfermas y trabaja para mejorar el acceso al agua potable mediante la instalación de 20 puntos de cloración.
La falta de abastecimiento resulta especialmente preocupante en las instalaciones sanitarias rurales. Durante una visita al centro de salud de Lugendo, los profesionales comprobaron que la unidad de atención al cólera carecía de agua suficiente para preparar las sales de rehidratación de los pacientes ingresados. La situación obligó al equipo a transportar agua hasta el centro para garantizar la atención inmediata.
A partir de esta necesidad, se están impulsando medidas para aumentar la capacidad de almacenamiento de las instalaciones mediante nuevos depósitos. El objetivo es disponer de reservas suficientes hasta el siguiente turno de abastecimiento organizado por la comunidad. También se contempla aprovechar el agua de lluvia como recurso complementario.
A los brotes de ébola y cólera se suma la epidemia de sarampión, que ha motivado una campaña de vacunación infantil. Según la información trasladada desde el terreno, los casos semanales de esta enfermedad llevan varias semanas disminuyendo desde que concluyó la campaña.
La coexistencia de estas amenazas obliga a mantener una coordinación continua con las autoridades sanitarias locales, otras organizaciones humanitarias y los responsables del hospital de referencia. La colaboración resulta esencial para organizar la respuesta, adaptar las medidas a las necesidades de cada centro y aprovechar los recursos disponibles.