2 de octubre de 2026

La Universidad de Málaga destaca la estrecha relación con el Centro Universitario María Inmaculada y abre la puerta a nuevas titulaciones

El rector de la UMA, Teodomiro López, subraya la calidad de la formación en Magisterio y asegura que la institución apoyará el crecimiento del centro si existe capacidad y proyección


El Centro Universitario María Inmaculada de Antequera ha celebrado este miércoles el Acto Académico de Apertura del Curso 2026-27, en una mañana que ha puesto de relieve la vinculación entre el centro antequerano y la Universidad de Málaga (UMA), así como su papel en la formación de futuros docentes de la provincia.

El acto ha estado presidido por el rector de la Universidad de Málaga, Juan Teodomiro López Navarrete; el obispo de Málaga y presidente de la titularidad del centro, José Antonio Satué Huerto; y representantes de la Junta de Andalucía en Málaga, entre otras autoridades.

Durante sus declaraciones previas al acto, el rector de la UMA ha destacado la importancia que el Centro Universitario de Antequera tiene para la institución académica y ha puesto en valor la relación existente entre ambas entidades. “El centro adscrito de Antequera para la Universidad de Málaga es muy importante porque es el centro histórico, tenemos una relación excelente con el centro, la calidad de la docencia en el ámbito del magisterio que se da aquí es inmensa y venimos todos los años con muchísimas ganas porque nos sentimos en nuestra casa y nos sentimos que seguimos estando en la Universidad de Málaga”, ha señalado.

López Navarrete también ha resaltado la singularidad del centro antequerano, al considerar que la convivencia entre las distintas etapas educativas y la formación universitaria de futuros maestros genera un entorno especialmente vinculado a la práctica docente.

“Yo creo que el centro adscrito tiene, de alguna forma, esa identidad de familia que lo caracteriza y, en ese sentido, los estudiantes universitarios tienen realmente el laboratorio dentro del propio centro, porque es un centro que empieza la docencia con los más pequeñitos, con los de infantil y termina pues con los estudiantes de educación, con los estudiantes de magisterio de siempre”, ha explicado.

En este sentido, el rector ha considerado que esta característica supone “una enorme fortuna”, al permitir que los estudiantes universitarios conozcan desde el propio centro educativo una realidad relacionada con la que será posteriormente su actividad profesional. Asimismo, ha insistido en la estrecha relación histórica entre el Centro Universitario de Antequera y la Universidad de Málaga.

Posible ampliación de titulaciones

En relación a la posibilidad de que la Universidad de Málaga amplíe su oferta de titulaciones en Antequera, el rector ha explicado que la institución desarrolla parte de su presencia territorial a través de sus centros adscritos.

“Ahora mismo, la Universidad de Málaga se vertebra en la provincia a través de los centros adscritos”, ha señalado. En este contexto, ha diferenciado la actividad del centro de Antequera, vinculada fundamentalmente al ámbito del Magisterio, de la del centro adscrito de Ronda, más centrada en el área de salud y con la posibilidad de ampliar su oferta hacia Fisioterapia.

Respecto a Antequera, López Navarrete ha mostrado la disposición de la Universidad de Málaga a estudiar nuevas propuestas. “Nosotros estamos siempre abiertos a esa posibilidad. Mientras que un centro adscrito, realmente, los títulos que pide puedan perfectamente ser títulos de la Universidad de Málaga, y la Universidad de Málaga esté tan orgullosa como de sus propios títulos que se imparten en la propia universidad, nosotros siempre vamos a apoyar que los centros crezcan y que, si tienen proyección, tienen capacidad y tienen ilusión, pues sigan teniendo nuevas titulaciones”, ha afirmado.

La educación como instrumento para la convivencia

Por su parte, el obispo de Málaga y presidente de la titularidad del Centro Universitario de Antequera, José Antonio Satué, ha destacado la satisfacción que supone participar en la apertura del nuevo curso académico y ha puesto el foco en el contenido de la lección inaugural.

“La verdad es que venir aquí siempre es una satisfacción”, ha manifestado Satué, antes de referirse a la ponencia inaugural, centrada en el papel de la escuela y, en particular, de la escuela católica, como espacio de convivencia y apoyo para los alumnos.

El obispo ha señalado que la lección inaugural aborda “cómo la escuela, y la escuela católica en particular, puede ser para los alumnos, por un lado, un lugar de refugio emocional, y por otra parte, un lugar donde podamos aprender a convivir en paz más allá de la sociedad diversa y distinta en la que estamos”.

Satué también ha reivindicado la importancia de la formación de maestros desde la perspectiva de la Iglesia y ha destacado el papel que desempeña el centro antequerano en la preparación de profesionales que posteriormente desarrollarán su actividad educativa en distintos centros de la provincia. “Yo creo que una de las tareas más importantes de la Iglesia es la educación, desde nuestra perspectiva católica, pero precisamente por eso, universal”, ha afirmado.

En esa línea, ha defendido que la formación impartida en el centro no debe limitarse a la transmisión de una determinada perspectiva religiosa, sino contribuir también a preparar a los futuros docentes para desenvolverse en una sociedad plural.

“No solamente para, entre comillas, defender nuestra perspectiva, sino, como decía antes, para que sea un motor que ayude a los maestros, y por tanto a los alumnos, a saber convivir en esta sociedad tan plural en la que estamos y, por otra parte, a tener una serie de valores trascendentes que nos ayuden, que les ayuden a afrontar las dificultades”, ha concluido.

El acto de apertura del curso 2026-27 se ha celebrado en el Salón de Actos del Centro Universitario María Inmaculada, con la presencia de representantes académicos, eclesiásticos e institucionales.