El Consorcio Provincial de RSU incorporará cinco camiones, más de 500 contenedores, remolques y 660 compostadoras para ampliar la recogida separada y avanzar en la gestión de la fracción orgánica
La recogida de residuos afronta una nueva fase de transformación en los municipios malagueños. La Diputación de Málaga destinará 2.753.445,38 euros a reforzar los medios materiales del Consorcio Provincial de Residuos Sólidos Urbanos (RSU), con la incorporación de nuevos vehículos, contenedores y equipamiento destinado a mejorar la separación de residuos y facilitar el cumplimiento de la normativa sobre economía circular.
El paquete de inversiones contempla la adquisición de cinco camiones, cuatro remolques, 28 grandes cubetas para el transporte de enseres voluminosos y 535 contenedores para las fracciones resto y papel y cartón. A este equipamiento se sumarán 660 compostadoras destinadas a transformar los residuos orgánicos en compost que posteriormente podrá utilizarse como abono.
El presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado, ha defendido que la renovación de estos medios responde tanto a las necesidades del servicio como a las exigencias introducidas por la legislación en materia de residuos. “Desde la Diputación de Málaga y el Consorcio de RSU llevamos años apostando por el reciclaje y una gestión sostenible de los residuos y, en este sentido, seguimos realizando un gran esfuerzo para cumplir los objetivos de la nueva legislación sobre recogida selectiva con la adquisición de más medios materiales”.
El Consorcio de RSU presta actualmente el servicio de recogida selectiva de vidrio, papel y envases ligeros en los 91 municipios que forman parte de esta entidad. La recogida del contenedor de resto, el tradicional contenedor gris, se realiza en 52 localidades, mientras que la fracción orgánica, depositada en el contenedor marrón, se recogerá en 44 municipios.
La mayor partida de la inversión, alrededor de 1,7 millones de euros, se destinará a los vehículos. En concreto, se incorporarán tres camiones de carga trasera destinados a las fracciones resto y orgánica, además de un vehículo de carga lateral y otro de carga superior para la recogida separada de vidrio.
El equipamiento se completará con cuatro remolques que permitirán transportar residuos desde las plantas de transferencia hasta el centro medioambiental de Valsequillo. También se adquirirán 28 grandes cubetas destinadas al traslado de enseres domésticos voluminosos.
La segunda gran partida, de casi 800.000 euros, permitirá renovar y ampliar los contenedores. Serán 450 unidades de carga lateral para la fracción resto y otras 85 destinadas a la recogida de papel y cartón. Cerca de 250.000 euros se dedicarán a comprar 660 compostadoras con las que se pretende facilitar la transformación de estos restos en compost y su posterior utilización como abono.
La ampliación de la recogida de la materia orgánica se acompaña de campañas de información dirigidas a la ciudadanía. El objetivo es que hogares y establecimientos conozcan qué residuos deben depositarse en el contenedor marrón y hagan un uso adecuado de este sistema de recogida.
La Diputación y el Consorcio consideran la implicación ciudadana una pieza clave para mejorar la separación en origen, especialmente a medida que la fracción orgánica gana presencia en los sistemas municipales de recogida.
El Consorcio también ha puesto en marcha alternativas para los municipios de menor tamaño. Entre ellas figuran los puntos limpios móviles y de proximidad, pensados para facilitar la gestión de residuos específicos en localidades de menos de 5.000 habitantes que no disponen de instalaciones permanentes con las mismas características que otros municipios de mayor población.
A estas medidas se suma el apoyo a los pequeños ayuntamientos para afrontar los cambios derivados de la legislación estatal y de la nueva tasa de residuos. El Consorcio ha elaborado y puesto a disposición de los municipios dos modelos de ordenanza con el propósito de facilitar su adaptación al nuevo marco normativo.