Asegura que la reducción de fondos para 2026 afectará a obras en barrios y anejos, además de disminuir la contratación de trabajadores del campo
El Ayuntamiento de Antequera ha mostrado su preocupación ante la reducción de la financiación estatal destinada al Programa de Fomento del Empleo Agrario (PFEA) para el próximo ejercicio. El alcalde, Manolo Barón, compareció este lunes junto al teniente de alcalde delegado de Hacienda, José Manuel Fernández, y la teniente de alcalde delegada de Obras y Urbanismo, Teresa Molina, para denunciar públicamente lo que considera “un nuevo recorte” por parte del Gobierno central a las partidas dirigidas a este programa.
Según explicó el regidor, la aportación del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) para 2026 ascenderá a 929.629 euros, una cifra inferior a los 971.000 euros recibidos en 2025 y también por debajo de los cerca de 994.000 euros asignados en 2024. “Estamos ante un nuevo recorte del 4,5 por ciento respecto al pasado año y de un 6,5 por ciento acumulado en los dos últimos ejercicios”, afirmó Barón durante la comparecencia.
El alcalde advirtió de que esta disminución presupuestaria tendrá consecuencias directas sobre la ejecución de proyectos municipales y sobre el empleo vinculado al ámbito agrario. “Menos dinero significa menos obras, menos jornales y menos empleo para oficiales y peones”, señaló, insistiendo además en que el encarecimiento generalizado de los costes de construcción y servicios agrava aún más la situación.
En este sentido, detalló que desde 2021 se han producido importantes subidas en materiales básicos utilizados en obra pública, como el hormigón, el cemento o los productos cerámicos, además del incremento de costes en combustibles, maquinaria y Seguridad Social. “Todo ha subido considerablemente, pero el Gobierno manda menos dinero”, lamentó.
Otro de los aspectos criticados por el Ayuntamiento fue el retraso en la comunicación oficial de la resolución del PFEA. El equipo de gobierno municipal recordó que tradicionalmente las asignaciones se conocían durante los primeros meses del año, mientras que en esta ocasión la notificación ha llegado prácticamente a las puertas de junio. Según indicó Barón, esta demora obligará a rehacer previsiones técnicas y administrativas, retrasando previsiblemente el inicio de las obras hasta finales de año.
El regidor también destacó las zonas al que se destina del programa, asegurando que las actuaciones financiadas a través del PFEA se desarrollan principalmente en barrios y anejos del municipio, así como en espacios públicos de uso común. “Las obras del PFEA no van al centro, van destinadas fundamentalmente a barrios, pedanías y servicios públicos”, recordó.
Por último, el alcalde expresó su inquietud ante la continuidad de este tipo de ajustes presupuestarios y reclamó una mayor sensibilidad hacia las necesidades de los municipios rurales. “Nos preocupa que estos recortes continúen y que las entidades locales sigan siendo perjudicadas por decisiones que afectan directamente a los ciudadanos”, concluyó.