ENTREVISTA a Ana Isabel Pérez Nebreda: ”Uno entiende que la manera de poder ayudar es colaborando, ser voluntario y dar lo más valioso que tienes, que es tu tiempo”

Hablamos esta semana con la nueva presidenta de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) en Antequera para que nos cuente cómo están siendo sus primeros días en el nuevo cargo y los proyectos que se plantean a corto y medio plazo para recaudar fondos en pro de seguir invirtiendo en prevención e investigación al tiempo que se sigue dando servicios a enfermos y familiares de Antequera y comarca


La antequerana Ana Isabel Pérez Nebreda (53 años) es desde el pasado mes de febrero, la persona al frente de la Asociación Española contra el Cáncer de Antequera y comarca en sustitución de Susana Leruite.
Pérez Nebreda tiene 4 hijos, ha estudiado ciencias políticas y, aunque ha trabajado de todo como ella misma nos cuenta, llegó a ser alcaldesa de Humilladero bajo las siglas del PSOE. Actualmente regenta, junto a su marido, una empresa de agricultura. Voluntaria desde hace muchos años, ahora ha asumido un cargo que la llena de responsabilidad y que afronta con mucha energía junto a su nueva junta.
Esta semana nos hemos sentado a hablar con ella para que nos explique cómo han sido estos primeros meses dirigiendo la asociación y qué podemos esperar a medio plazo.

Hace unos meses asume la nueva aventura de ponerse al frente de la AECC en Antequera. ¿Desde cuándo está vinculada a la asociación y qué le lleva a asumir esta responsabilidad?

Asumo la presidencia el día 4 de febrero, que es una fecha muy bonita porque se celebra el Día Mundial del Cáncer. Ese mismo día, tanto la presidenta saliente, Susana Leruite, como la gerente de la sede provincial, hablan conmigo para saber si quiero asumir esa responsabilidad. A ambos les respondo afirmativamente.
Con respecto a desde cuándo llevo siendo voluntaria debo decir que la primera vez que formé parte de una mesa fue en la cuestación del año 93. Estaba estudiando en la facultad y un par de meses antes le habían diagnosticado a mi padre un tumor. Entonces algo me llamó, yo pasé por las Jardines del Triunfo y en una mesa pregunté si me podía sumar. Me dijeron que sí y adelante, desde entonces han pasado unos cuantos años. En mayor o en menor medida siempre he estado ahí haciendo una labor de voluntariado.
Mi compromiso es firme porque creo sobre todo en los objetivos claves que tiene la Asociación Española contra el Cáncer. Y no hay otra que ayudar y humanizar al paciente durante todo el proceso de la enfermedad.

Releva en el cargo a Susana Leruite, ¿cómo califica su paso por la presidencia de la asociación?

Susana es un auténtico ciclón, un auténtico terremoto. Es capaz de mover cielo y tierra como se proponga algo.
La verdad es que he trabajado muy a gusto con ella durante estos cuatro años larguillos. También te he de decir que yo soy igual de intensa. Quizás un poquito menos, pero parecido.
No sé si es porque todavía me falta kilometraje, pero es verdad que soy en ese sentido, intensa. Cuando uno está comprometido con el voluntariado se da o no se da.

¿El relevo es solo en la presidencia o afecta a toda la directiva?

Cuando la presidenta o el presidente dimiten, cesan o se proponen nuevos directivos, cambian todas las juntas. Otra cosa es que la persona que entre decida proponer a esas personas que hayan estado con anterioridad, quieran o no estar. La verdad es que he planteado un equipo nuevo porque hay personas que son realmente muy válidas.
Es una junta de personas con diferentes características todas, con personalidades muy diferentes. Pero hemos sabido hacer un equipo. Me acompaña María José Arjona en la vicepresidencia; Eulalia Arjona como vocal de voluntariado; y Mari Carmen Galán como voluntaria de emisión.
Tenemos muy claro dentro de nuestra junta que es un trabajo en equipo y que las cuatro vamos a una, es algo que tenemos muy claro y de una manera muy contundente. Hay una de ellas que está en este momento trabajando y tiene menos tiempo libre, pero en el momento en que su profesión se lo pueda permitir está al 100%. La idea es que una supla a otra si un momento dado se falla.

Todos tenemos, por desgracia, un vínculo con la enfermedad, ¿cómo ha sido en su caso particular?

Pues yo no he sido paciente oncológica, pero tal y como las estadísticas demuestran, uno de cada cuatro hombres puede padecer el cáncer en su vida, y una de cada tres mujeres podemos padecerlo.
En mi familia en concreto ha habido varios casos y uno entiende que la manera de poder ayudar es colaborando, ser voluntario y dar lo más valioso que tienes, que es tu tiempo. El hecho de que tú puedas gastar tu tiempo para bien conseguir recursos, para ayudar emocionalmente, para estar presente en cualquier momento de los tratamientos o ayudando al paciente en cualquiera de esos momentos que, para ellos y durante su enfermedad, son aterradores y de mucha incertidumbre.

El cáncer es una enfermedad que afecta, en mayor o menor medida, a todo el mundo en cierto momento ya sea directa o indirectamente, ¿qué importancia tiene la lucha de la AECC?

Tiene una importancia contundente, sobre todo porque no-sotros nos dedicamos, la Asociación Española contra el Cáncer, a impulsar la investigación y apoyar a la mayor red de investigación oncológica en nuestro país, que está formada por más de 3.000 investigadores y más de 360 instituciones, que se dice rápido, 38 provincias, y con 157 millones de euros destinados a 792 proyectos de investigación en curso en el año 2026.
Nos movemos impulsando la investigación en cánceres de baja supervivencia, como el cáncer de pulmón, hígado, esófago o tumores cerebrales, a los que se le destinan más de 58 millones de euros. Queremos que la investigación llegue a todos los pacientes, vivan donde vivan, y se contribuya con esto a una respuesta más equitativa frente a la enfermedad.
Las personas, sean de donde sean, deben poder acceder a un tratamiento. Para eso tenemos los pisos para pacientes y para sus familiares. Para cuando tienen que hacer tratamientos largos, esos pisos están totalmente cubiertos por la AECC, el alquiler y la limpieza de esos hogares donde albergamos a los pacientes y a sus familias.
Impulsamos las primeras convocatorias de investigación destinadas a proyectos que buscan prevenir el cáncer. Esa es nuestra principal línea, la investigación. Luego ofrecemos una atención más humana e integral a todos los pacientes, cuidando de que todas las necesidades de la persona estén cubiertas, tanto del paciente como de su familia; costear desplazamientos; ofrecer gratuitamente servicios como la fisioterapia, la nutrición o logopedia; ayudando económicamente a familias con cáncer que se encuentran en situación de desempleo; a personas que afrontan la enfermedad en soledad con centros para albergar a estas personas. Son una serie de prestaciones que de otro modo no se podrían conseguir.

¿Cuántos sois actualmente los que trabajáis de forma activa en la sede antequerana y qué tipo de ayuda se ofrece a una persona que acuda a la asociación?

Profesionales en la actualidad son la fisioterapeuta, la psicooncóloga y la trabajadora social. Luego tenemos otra serie de servicios que vienen a prestarse desde Málaga, como es el caso del taller nutricional donde tenemos una serie de citas concertadas de manera semanal y unos talleres de manera mensual. La alimentación es muy importante a la hora de superar la enfermedad y poder luego afrontar las secuelas que pueden quedar.
A nivel de voluntarios estamos creciendo. En estos últimos meses, sin darte el dato exacto, estamos creciendo y si puedo comentar que tenemos tres voluntarios jóvenes más. Estoy hablando de personas entre 18 y 25 años, lo cual alegra mucho a la plantilla, porque sabes que el voluntariado tiene ese relevo generacional, como ocurre en todas las profesiones.
En mayo de 2026, en lo que llevamos de año, 2.351 personas han sido atendidas en toda Málaga con 2.229 sesiones, de las cuales 1.968 son de físico, de psicología 2.797 y 819 a nivel social, donde entra desde asesoramiento jurídico hasta saber cómo realizar cualquier diligencia con la Administración Pública. En nutrición 136 sesiones, en logopedia 89 y se han destinado más de 11.000 euros en ayudas económicas a personas a las que sus recursos han ido menguando a causa de la enfermedad. Si alguien que está enfermo tiene que dejar de trabajar, sus recursos son menos. Incluso hay gente que se ha puesto en despido o personas que tienen que dejar de trabajar para cuidar.

El voluntariado es una parte importante para desarrollar la labor de la asociación. En ese sentido, ¿tenéis suficiente gente para llevar a cabo lo que queréis hacer o hacen falta mas manos?

Yo diría que las puertas están abiertas para toda aquella persona que quiera llegar. Estamos teniendo un revulsivo bastante importante en la comarca desde el mes de mayo. Normalmente vienen desde Málaga dos o tres veces al mes a Antequera, tanto al centro de salud como al hospital, para realizar y captar tanto voluntarios como socios.
A nivel comarcal las personas que están conociendo nuestra labor y se están animando. Puedo hablar de personas que se han hecho voluntarios en Cañada Pareja, en Humilladero, Villanueva de la Concepción, Mollina y otros municipios. Está habiendo un movimiento muy positivo y muy alto.

Hemos visto cómo en el Día de la Cuestación se ha colaborado con la Agrupación de Cofradías de Antequera, ¿qué otras novedades veremos a partir de ahora bajo su batuta o qué le gustaría que se hiciese?

Desde la Junta de la Agrupación de Cofradías han decidido, con un sí rotundo, participar con nosotros a través de la hucha virtual. Además, la Asociación de Vecinos del Barrio de San Juan y la Hermandad del Señor de la Salud y de las Aguas han vuelto a colaborar con nosotros tras el parón del confinamiento. Durante este mandato anterior no lo habían hecho y ahora lo han vuelto a hacer.
La Asociación de Vecinos de San Miguel también han retomado. Antes estaban con una hucha que se llevaban a su sede y lo hacían de manera un poco particular, pero en esta cuestación han tomado de nuevo la calle y han sido los responsables de una mesa.
Debo decir que me siento muy orgullosa, porque desde el día 4 de febrero hasta el día 30 de mayo son más de 71 actividades las proyectadas y las realizadas. Se diría que una cada dos días aproximadamente, o cada tres días.
Se está haciendo mucho trabajo y la gente se está volcando. Todo el mundo nos pone una cara amable y nos dice que sí, que quiere participar. Estamos muy contentos.

Aumentar la investigación es el fundamento por el que pelea, entre otros, la AECC. ¿Crees que actualmente se tiene conciencia de la importancia por parte de las administraciones de invertir recursos en este sentido?

Creo que las administraciones deben hacerlo y la Asociación Española contra el Cáncer opina de la misma manera, pues el cáncer constituye el principal reto de salud pública en la Unión Europea. Cada año se diagnostican más de dos millones y medio de casos y en de esos, casi la mitad de personas fallecen a causa de esta enfermedad.
Varias asociaciones, entre ellas la AECC, la Asociación Europea contra el Cáncer, la Federación Española de Cáncer de Mama, la Federación Española de Familias de Cáncer Infantil o el Foro Español de Pacientes, han solicitado a al Consejo Europeo, durante el pasado mes de abril, la defensa del cáncer como prioridad estratégica en el marco financiero entre 2028 y 2034. Si eso se le pide al Consejo Europeo, por ende se pide a todos los países miembros de la Unión Europea y a todos los gobiernos autonómicos, así como a cualquier institución o cualquier ayuntamiento que dentro de sus presupuestos puedan contemplar, de una manera u otra, esta lucha diaria contra el cáncer, que nos lleva a investigar, a prevenir y a humanizar la enfermedad.

La salud mental es otro de los factores fundamentales a la hora de combatir un cáncer, ¿cree que habría que enfocarse mucho más en este sentido para mejorar resultados?

La Asociación Española contra el Cáncer se ha dado cuenta que, tras escuchar a un montón de pacientes, teníamos que ofrecer una atención más humana y más integral tanto a ellos como a las familias, ayudando a costear sus desplazamientos, su oficio y todo.
La salud mental es importantísima, porque esa incertidumbre que cualquier persona llega a sentir cuando le dan la noticia se hace extensible a su familia, a sus amigos más cercanos, a su círculo más próximo y a las personas que los quieren, evidentemente.
Nosotros tenemos las puertas abiertas tanto a los pacientes como a sus familiares porque entendemos que el diagnóstico debe llevar un acompañamiento en esa enfermedad.

Durante el año lleváis a cabo diversas campañas en pro de recaudar fondos, ¿cómo están funcionando estas acciones y cómo se puede colaborar al margen de ellas?

La principal fuente de recaudación en la AECC es la cuota de socios, que es una cuota totalmente libre y donde cada persona elige la cantidad y la cadencia de esa cantidad.
Hay personas que deciden, por ejemplo, poner 10 euros cada mes, personas que donan 50 euros al año o quienes deciden poner un euro mensual. Cada uno en función de sus posibilidades porque se decidió que la mejor manera de mantener a un socio, que es nuestra principal fuente de recursos, es dejando que cada uno, en la medida de sus posibilidades y de su propia economía, entienda cómo es la mejor manera de la que puede ayudar.

Una pieza importante de esa financiación que tenéis son las iniciativas privadas que realizan eventos o actos para contribuir o colaborar con la AECC. ¿Cómo califica estas iniciativas en Antequera y comarca?

Tanto en Antequera como en la Comarca, y pongo Comarca con mayúsculas, porque la de Antequera es una junta comarcal. En Málaga hay 15 juntas y Antequera es una de ellas, pero en el caso de Antequera tenemos una comarca enorme con un jardín precioso que es toda la Vega, compuesta por numerosos municipios y todos ellos colaboran en mayor medida.
Ni Antequera deja atrás a los pueblos ni los pueblos dejan atrás a Antequera. Todos aportan y todos colaboran en la medida de sus posibilidades.
La gente de los pueblos de la Comarca vienen aquí a sus sesiones, a sus terapias o a colaborar. Esta semana se han preparado las sacas para la cuestación que se realiza hoy viernes 15 en Villanueva de Algaidas o las que se harán la semana que viene en Sierra de Yeguas y el día 5 de junio en Fuente de Piedra.
El día 30 de mayo tenemos un evento espectacular en Humilladero donde habrá una concentración motera y se realizará una actividad dirigida con un grupo de música y djs, donde tendremos la barra para nosotros, además de tener nuestra mesa de cuestación, y el Ayuntamiento colabora poniendo paellas.

Además de la propia Antequera, desde aquí contáis con la fuerza de los municipios de la comarca. ¿Cómo está siendo la colaboración con ellos?¿Hay algo previsto en los próximos meses?

Está siendo muy buena y en el momento en el que se pide algo, están ahí.
Si que estamos retomando el ir a visitarlos y hacer charlas para explicar todos los servicios que hay para la gente que todavía desconoce todos los servicios gratuitos que se prestan desde la asociación. Ahora cuento con el apoyo de la psicóloga y de la trabajadora social, que vienen conmigo y tenemos pendiente visitar algunos pueblos, en otros ya hemos estado.
Estamos intentando colaborar con otras asociaciones locales, ayudando donde ellos no puedan llegar y con los servicios que no puedan prestar, para que también nos ayuden a nosotros. Se trata de ayudar a todos los enfermos de cáncer, no de un tipo en concreto, sino de forma general. Ha habido un tiempo de desentendimiento pero en eso se puede trabajar y estamos en ello.
Hay asociaciones que están más vinculadas a lo que es lo local de sus municipios y nos pueden echar una mano a la hora de hacer llegar nuestro mensaje. Las Federaciones de Mujeres están en todos los pueblos y son personas, voluntarias, que se brindan y se vuelcan. No me gusta hablar siempre en femenino de voluntarias, pero es verdad que es lo que más abunda. Y yo tengo la suerte de que ahora mismo son seis o siete hombres los que, además del trabajo de voluntariado, recurrimos a ellos para los eventos y todo, porque es que necesitamos manos. En general tenemos un fuerte y nutrido grupo de voluntariado, pero mientras más manos haya, muchísimo mejor, porque tenemos muchas actividades y lo que no queremos es cansar al voluntariado constantemente.
Cada vez más pacientes masculinos acuden por consejo médico a nuestra sede a recibir determinada ayuda o tratamiento. Creo que en ese sentido hay una apertura de mente muy importante. Antes había un poquito más de pudor, a decir ‘estoy enfermo’ o ‘tengo determinados cáncer y no quiero que se sepa’. Ahora están más concienciados y están contentos de saber que ese médico les ha dirigido hacia nosotros, hacia la sede de la asociación en Antequera y están contentos con el trato recibido.

Por último, ¿quiere añadir algo mas o mandar un mensaje a los lectores de La Crónica?

Me gustaría que pensasen que, como he dicho antes, que el tiempo es nuestro bien más valioso y el que algunas veces desaprovechamos sin darnos cuenta.
Solo una hora de voluntariado a la semana es suficiente. Animo a hacer voluntariado, porque engancha y produce satisfacción. Que vengan a la sede y hagan un ratito de voluntariado, que seguro les gusta y terminan repitiendo.