Un palio de inspiración clásica para engrandecer el patrimonio de María Santísima de las Lágrimas de Campillos

La obra, diseñada por Álvaro Abril Vela, conjuga tradición y referencias al patrimonio local en una propuesta de gran riqueza ornamental


La Hermandad de Jesús Nazareno de Campillos ha dado a conocer el que será uno de sus proyectos más ambiciosos de los próximos años, como es el diseño de los nuevos bordados del palio de María Santísima de las Lágrimas, una intervención que marcará una nueva etapa estética para la corporación nazarena.

El diseño, realizado por el artista y proyectista Álvaro Abril Vela, toma como referencia los modelos más clásicos de finales del siglo XIX y comienzos del XX, en una reinterpretación que busca equilibrio entre solemnidad, riqueza ornamental y coherencia patrimonial.

El conjunto presenta una silueta definida por una composición armónica en la que destaca, en su cartela central, el escudo corporativo timbrado por corona real. Desde este eje simbólico se desarrolla una trama de roleos configurados a base de acantos, flores en distintos estados de floración y cuernos de la abundancia, elementos que se distribuyen de manera asimétrica en la zona central de las bambalinas, aportando dinamismo al diseño.

Entre los detalles ornamentales sobresalen guirnaldas y lazadas de las que emergen diversas flores, con especial protagonismo de la flor de pasión, clara alusión iconográfica al titular cristífero de la hermandad, Jesús Nazareno. La parte superior se remata con una estrecha moldura que separa la crestería de una filacteria mixtilínea, dotando al conjunto de fuerza visual y personalidad propia.

Especial atención merece el tratamiento interior de las bambalinas, donde el proyecto adopta un lenguaje más cercano al modernismo orientalizante. En esta zona se combinan motivos vegetales con molduras curvas y mixtilíneas, alternando diferentes dibujos entre paños y aligerando la traza respecto al exterior, en diálogo directo con el techo de palio.

En la gloria central, presidida por una pintura que representa la coronación de la Virgen con el pueblo de Campillos al fondo, se incorpora una recreación adaptada al bordado de la portada de la parroquia del municipio, introduciendo así un guiño arquitectónico que vincula la pieza con la identidad local.

Según ha destacado la propia hermandad, para la concepción del proyecto se han tenido en cuenta diversas piezas del patrimonio corporativo, especialmente el manto procesional, con el objetivo de lograr una unidad estilística que garantice la armonía del conjunto.